Washington, D.C.- La tenencia de una visa estadounidense en regla no exime al viajero de contar con un pasaporte vigente, documento indispensable que las aerolíneas y las autoridades migratorias revisan de forma obligatoria antes y durante cualquier trayecto hacia territorio norteamericano.
Especialistas en materia migratoria recuerdan que existen normativas específicas sobre los plazos de validez. Países como Argentina, Uruguay y Chile forman parte del denominado grupo de excepciones conocido como el Club de los 6 meses, lo que permite a sus ciudadanos ingresar al país con un pasaporte válido durante el tiempo exacto de su estancia prevista, sin la exigencia de contar con el margen adicional de medio año que se solicita de manera general a otras naciones.
No obstante, las autoridades advierten sobre los riesgos de exceder el tiempo autorizado de estancia. Permanecer en el país más allá de lo permitido por la normativa migratoria o por el plazo de vigencia del documento de viaje puede derivar en serias complicaciones legales y administrativas al momento de intentar salir del territorio estadounidense.
En los casos frecuentes donde la visa continúa activa pero el pasaporte físico ha caducado, el Departamento de Estado establece que no es necesario tramitar una nueva visa. El viajero puede utilizar ambos documentos de manera simultánea presentando tanto el pasaporte nuevo y vigente como el anterior que contiene el visado.
Durante el control de ingreso, el personal de Aduanas y Protección Fronteriza evaluará el caso y podrá estampar en el nuevo documento la leyenda correspondiente para validar el tránsito.
Por otra parte, si un ciudadano extranjero sufre la pérdida, robo o vencimiento de su pasaporte mientras se encuentra dentro de Estados Unidos, el procedimiento exige acudir de inmediato al consulado de su respectivo país para gestionar un reemplazo o un documento provisional de emergencia, cuyos requisitos específicos varían según cada nación.



