La periodista Peniley Ramírez reveló en una investigación publicada el 20 de diciembre de 2025 en Reforma que la organización del Mundial de Fútbol 2026 en México funciona como una operación de Estado con costos multimillonarios para el erario público, mientras la FIFA y grandes corporaciones obtienen beneficios significativos. Ramírez obtuvo 12 documentos confidenciales —incluyendo convenios firmados en 2022 por las ciudades sede como Ciudad de México y Monterrey, memorandos y planes estratégicos actualizados en 2025— que detallan estos compromisos.
Según la investigación de Peniley Ramírez, México cubrirá la mayor parte de los gastos operativos. El país financiará canchas de entrenamiento, hospedaje para equipos, jugadores, familiares y allegados, así como logística asociada. Un documento de la FIFA citado por la autora indica que, de cada tres gastos en estas áreas, solo uno lo asume el organismo internacional, dejando dos a cargo del gobierno mexicano.
Ramírez también expone que se otorgan exenciones fiscales totales no solo a la FIFA, sino a sus «clientes FIFA», categoría que incluye multinacionales como Adidas, Coca-Cola y McDonald’s. Las importaciones del evento las manejará una empresa no registrada en México, detalle que, según la periodista, genera interrogantes sobre transparencia y riesgos legales. Autoridades como la oficina de Gabriela Cuevas, representante mexicana ante la FIFA, han evitado aclarar estos puntos y los costos reales.
Otros compromisos destacados por Peniley Ramírez incluyen visas exprés y convoyes de seguridad para altos funcionarios extranjeros, transporte público gratuito en días de partido, reclutamiento de miles de voluntarios a costo público y una controvertida «Operación Limpieza» en zonas aledañas a estadios y Fan Fests, que implica remover comercio ambulante y publicidad no oficial para proteger a los sponsors de la FIFA.
Aunque persisten dudas sobre el monto total del gasto, su aprobación y financiamiento —con respuestas oficiales evasivas que remiten a garantías del sexenio anterior—, los documentos analizados por Ramírez proyectan beneficios económicos: 5.5 millones de visitantes, una derrama superior a 564 mil millones de pesos, más de 24 mil empleos y un impulso al turismo y hotelería.
La investigación de Peniley Ramírez pone en el centro del debate la falta de transparencia y la priorización de intereses privados sobre el gasto público. Por otro lado, defensores del evento enfatizan el potencial para romper récords de asistencia y posicionar a México como anfitrión global.
A meses del torneo, que iniciará en el Estadio Azteca, estas revelaciones de la periodista abren la pregunta: ¿valdrá la pena el «cheque en blanco» otorgado a la FIFA?
Me gusta esto:
Me gusta Cargando...
Relacionado