Washington, D.C.- La publicación de miles de documentos relacionados con los abusos sexuales cometidos por el fallecido Jeffrey Epstein ha generado decepción entre víctimas y legisladores, al revelarse solo una parte de los archivos, muchos de ellos fuertemente censurados y con algunos retirados temporalmente del sitio web del Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ)
.Por mandato de la Ley de Transparencia de los Archivos Epstein, firmada por el presidente Donald Trump en noviembre, el DOJ debía divulgar todos los documentos no clasificados antes del 19 de diciembre. Sin embargo, la liberación inicial incluyó miles de páginas y fotografías, pero con extensas tachaduras para proteger la identidad de más de 1.200 víctimas identificadas, según declaró el fiscal general adjunto Todd Blanche.
Entre el material divulgado destacan imágenes de Epstein con celebridades como el expresidente Bill Clinton en un jacuzzi, Michael Jackson, Mick Jagger, Diana Ross y el príncipe Andrew Mountbatten-Windsor. También se publicaron fotos del interior de las propiedades de Epstein, viajes al extranjero y documentos que mencionan a figuras como Donald Trump, aunque en contextos no delictivos. El DOJ enfatizó que la aparición en estos archivos no implica irregularidad alguna, y tanto Trump como Clinton han negado cualquier involucramiento en los crímenes de Epstein.
No obstante, al menos 15 archivos desaparecieron temporalmente del portal «Epstein Library» del DOJ el sábado, incluyendo uno con una foto de Trump junto a Epstein y Ghislaine Maxwell. El departamento explicó que se retiraron para revisión adicional por precaución, y algunos fueron reposteados sin alteraciones tras confirmar que no mostraban víctimas.
Víctimas como Liz Stein y Marina Lacerda expresaron frustración a la BBC. Stein acusó al DOJ de actuar «con total descaro» contra la ley de transparencia, temiendo una «divulgación gradual de información incompleta». Lacerda, abusada a los 14 años, lamentó las demoras y censuras, que «distraen» del proceso.
Los impulsores de la ley, los congresistas Ro Khanna (demócrata) y Thomas Massie (republicano), criticaron duramente la publicación. Khanna la calificó de «incompleta» con «demasiadas tachaduras sin explicación», considerando opciones como impeachment o desacato contra la fiscal general Pam Bondi. Massie coincidió, afirmando que incumple «flagrantemente el espíritu y la letra de la ley», y advirtió que futuros DOJ podrían procesar a actuales funcionarios.
Expertos como el abogado John Day señalaron que las censuras excesivas «solo avivarán teorías conspirativas». La baronesa Helena Kennedy, abogada británica, defendió las tachaduras para proteger a las sobrevivientes de mayor denigración pública, aunque reconoció su interés en la divulgación total.}
El DOJ defendió su actuación, afirmando que no tachó nombres de políticos salvo si eran víctimas, y que prioriza la protección legal. Blanche aseguró que se liberarán más documentos en las próximas semanas, tras revisión meticulosa.
La Casa Blanca calificó la administración Trump como la «más transparente de la historia», destacando avances para las víctimas. Sin embargo, la polémica persiste, alimentada por la percepción de opacidad en un caso que involucra a poderosos y que ha marcado la agenda política.
Este episodio resalta la tensión entre transparencia pública y protección de víctimas en uno de los escándalos sexuales más notorios de EE.UU., dejando abiertas preguntas sobre lo que aún permanece oculto.
Me gusta esto:
Me gusta Cargando...
Relacionado