Guayaquil, Ecuador.- Un sacerdote identificado como Patricio Sánchez Molinari falleció la noche del sábado 17 de octubre en Guayaquil, Ecuador, luego de que una gran cruz de madera se desprendiera y le cayera encima mientras oficiaba una misa que era transmitida en directo a través de redes sociales.
El trágico incidente ocurrió frente al altar de la iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, ubicada en el centro-sur de la ciudad, cuando el religioso se encontraba a la mitad de la ceremonia religiosa. Minutos antes del accidente, el presbítero había pronunciado ante los feligreses la frase “un día, todos los que estamos aquí también vamos a morir”, según se aprecia en los videos que rápidamente se viralizaron este domingo
Tras el impacto de la estructura de madera y el crucifijo de tamaño considerable, algunas mujeres que participaban en la eucaristía corrieron a asistirlo de inmediato, mientras en la transmisión en vivo se escuchaban llamados desesperados para solicitar una ambulancia.
Pese a los esfuerzos de auxilio, horas más tarde el arzobispo de Guayaquil y cardenal ecuatoriano, Luis Gerardo Cabrera, confirmó oficialmente el deceso a través de un comunicado emitido por la arquidiócesis.
El padre Patricio Sánchez formaba parte de la congregación del Santísimo Redentor, una comunidad misionera fundada en 1732, y se desempeñaba al frente del templo donde ocurrió el accidente. Tras darse a conocer la noticia, diversas iglesias, centros educativos católicos, fieles y representantes eclesiásticos expresaron sus condolencias a los familiares y amigos del sacerdote ecuatoriano.
Hasta el momento, las autoridades eclesiásticas y locales informaron que las circunstancias exactas que provocaron el desprendimiento de la pesada cruz aún no se han esclarecido, mientras continúan las muestras de solidaridad y pesar en la comunidad católica del país sudamericano.



