Guadalajara, Jalisco.- Miles de ciudadanos salieron a las calles este domingo en la Zona Metropolitana de Guadalajara para llevar a cabo la segunda megamanifestación consecutiva con el fin de exigir un suministro de agua limpia y de calidad en sus hogares, así como para demandar sanciones ante los abusos de autoridad registrados en protestas previas.
La movilización de este domingo partió desde el Parque Revolución, conocido como Parque Rojo, con rumbo al Palacio de Gobierno en el Centro Histórico. Sin embargo, el desarrollo de la marcha pacífica se vio marcado por la presencia de grupos de personas encapuchadas y provocadores que se infiltraron en el contingente arrojando petardos, realizando pintas y cometiendo destrozos, lo que incluyó afectaciones y actos de vandalismo en comercios del centro.
Ante estos actos de violencia ajenos al propósito original de la protesta, los propios asistentes y organizadores se deslindaron de los encapuchados, exigiéndoles que se apartaran de la marcha pacífica para evitar confrontaciones. Por su parte, las autoridades estatales implementaron un centro de coordinación con el acompañamiento de organismos defensores de derechos humanos, mientras que el gobernador Pablo Lemus hizo un llamado a través de redes sociales para mantener la calma y evitar la confrontación frente a los grupos de choque detectados durante la jornada.
Las movilizaciones ciudadanas se han intensificado en las últimas semanas en respuesta a las recurrentes denuncias por la pésima calidad del agua potable distribuida por el Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA), la cual llega a los domicilios con coloraciones turbias, sedimentos y olores desagradables. La tensión social aumentó tras el inicio de una nueva etapa de tandeos e interrupciones en el servicio que afecta a un porcentaje considerable de colonias en la metrópoli, detonando el descontento generalizado de las familias tapatías que exigen soluciones definitivas al derecho humano al agua.



