Ciudad Juárez, Chih.- El presunto responsable del homicidio del pastor Mauro Cabañas Arámbula falleció este domingo durante su audiencia inicial en la Ciudad Judicial, en un suceso que ha generado conmoción y retrasos en el sistema de justicia local. Edeer Issel Ávila Moradel, de 32 años, colapsó en las celdas de detención temporal tras presentar golpes severos en el cuerpo, presuntamente causados por una agresión de otros internos en un centro de readaptación social.
El incidente ocurrió alrededor de las 14:00 horas, cuando Ávila Moradel era sometido a la audiencia de control de detención y formulación de imputación por el asesinato del líder religioso, perpetrado el viernes anterior en un albergue de rehabilitación ubicado en el kilómetro 29 de la carretera a Samalayuca. Fuentes judiciales confirmaron que el detenido, quien también enfrentaba cargos por el maltrato y homicidio de un perro en el mismo lugar, no respondió al ser llamado para reanudar la sesión tras un receso ordenado por el juez de garantías. Personal médico acudió de inmediato, pero ya no presentaba signos vitales, lo que obligó a suspender temporalmente otras audiencias programadas en la sala.
El crimen que sacudió al albergue del Km 29
El pasado viernes 7 de noviembre, Mauro Cabañas Arámbula, un pastor evangélico de 45 años conocido por su labor en comunidades vulnerables de la zona norte, fue atacado brutalmente en las instalaciones del centro de rehabilitación «Esperanza y Vida», un espacio dedicado a la recuperación de personas con adicciones. De acuerdo con el expediente inicial, Ávila Moradel, quien residía en el albergue, agredió al pastor con un objeto contundente durante una discusión, causándole heridas mortales en la cabeza y el torso. Cabañas fue trasladado de urgencia a un hospital local, pero sucumbió horas después debido a la gravedad de sus lesiones.
Testigos del centro relataron a las autoridades que el agresor había mostrado signos de agitación previa al incidente, posiblemente relacionados con su condición de interno en rehabilitación. La detención de Ávila Moradel se llevó a cabo en el mismo sitio, donde elementos de la Comisión Estatal de Seguridad Pública lo aprehendieron sin resistencia, gracias a las declaraciones de otros residentes que lo señalaron directamente. Además del homicidio, se le imputaba el sacrificio cruel de un perro que formaba parte de las mascotas del albergue, un acto que indignó a la comunidad religiosa y vecinal.
Golpes en custodia: la hipótesis de la agresión interna
De manera extraoficial, trascendió que Ávila Moradel llegó a la Ciudad Judicial con visibles hematomas y contusiones en el rostro y el abdomen, lesiones que no habían sido reportadas en su detención inicial del viernes. Autoridades penitenciarias confirmaron que, durante su traslado y estancia en un anexo de la cárcel estatal, el detenido fue víctima de una golpiza perpetrada por otros reclusos, motivada aparentemente por el repudio al crimen contra el pastor, figura respetada en círculos evangélicos de Juárez.
El Ministerio Público ya abrió una carpeta de investigación paralela para esclarecer las circunstancias de esta presunta agresión en custodia, que podría derivar en cargos contra los responsables internos. Mientras tanto, el cuerpo de Ávila Moradel fue trasladado al Servicio Médico Forense para la autopsia, cuyos resultados preliminares apuntan a un paro cardiorrespiratorio inducido por las lesiones traumáticas. La familia del pastor Cabañas, contactada por este medio, expresó su dolor por la pérdida, pero evitó comentar sobre el fallecimiento del presunto agresor, enfocándose en la memoria del difunto como un pilar de fe y apoyo comunitario.
El suceso ha puesto en la mira las condiciones de seguridad en los centros de detención temporal de la región, donde incidentes similares han sido denunciados en el pasado. Las autoridades judiciales de Chihuahua anunciaron que las audiencias afectadas se reprogramarán para las próximas horas, garantizando el debido proceso en los casos pendientes.



