Morena impugna, no hubo mayoría
Cuauhtémoc Estrada, líder morenista en el Congreso amenaza con llevar a la Suprema Corte un recurso para impugnar por cuatro motivo, el nuevo endeudamiento de 3 mil millones y el refinanciamiento a 25 años de 15 mil millones de pesos más. En su primer impugnación alega que la mayoría calificada es de 22 diputados y solo votaron 20 a favor del endeudamiento. Expone que se violó la Ley Orgánica del Poder Legislativo, según este pastor del rebaño morenista, se debió haber conminado a las diputadas ausentes: Edith, Rosana e Irlanda a votar por necesidad. Ya la gobernadora Maru Campos desestimo las averiguaciones de Estrada,
Omisiones a la ley y prioridades desplazadas
La segunda impugnación de Morena al Presupuesto de Egresos 2026 pone el foco en omisiones que atentan contra derechos constitucionales, como la pensión universal para personas con discapacidad y el 5% de presupuesto participativo. Políticamente, esto evidencia un posible sesgo en las prioridades del gobierno estatal, favoreciendo proyectos alineados con intereses partidistas sobre el bienestar social. Estrada enfatiza que estas exclusiones violan el artículo 4° constitucional y la Constitución local, lo que podría ser visto como un retroceso en políticas de equidad social impulsadas a nivel federal por Morena
Excesivo incremento al DIF: Estrada
La tercera acción legal contra la Ley de Derechos destaca incrementos excesivos en servicios del DIF estatal, como el duplicar costos de estudios médicos, afectando directamente a poblaciones en vulnerabilidad. Desde una perspectiva política, esto refleja una posible estrategia recaudatoria del gobierno panista para compensar déficits, pero a costa de los más necesitados, lo que Morena califica como regresivo e injusto. La impugnación no solo busca anular estos ajustes, sino también generar un narrativa opositora que acuse al PAN de insensibilidad social.
¡Morena rechaza el ISN!
Finalmente, la cuarta impugnación, aún en análisis, cuestiona la Ley de Ingresos y el Impuesto Sobre Nómina por su supuesta incompatibilidad con principios de proporcionalidad y equidad tributaria, concentrando la carga en un solo sector. Políticamente, esto subraya un debate sobre la distribución de cargas fiscales en Chihuahua. Estrada indica que se revisan aspectos técnicos para demostrar inconstitucionalidad, lo que podría posicionar esta acción como un desafío estructural al modelo económico estatal. En un clima de recuperación post-pandemia, esta controversia resalta divisiones ideológicas: el PAN defendiendo eficiencia fiscal versus Morena abogando por justicia distributiva. ¡Imaginen que no fueran de izquierda!
Que se vayan los que aspiran: Maru
La decisión de la gobernadora Maru Campos de descartar cambios generales en su gabinete refleja una estrategia de continuidad administrativa en un contexto político preelectoral. Al priorizar la estabilidad, Campos busca evitar disrupciones que podrían erosionar la percepción de solidez en su administración. Sólo hay una salvedad para la gobernadora, que algún funcionario tenga aspiraciones políticas a un puesto de elección popular; con lo cual le esta diciendo a César Jáuregui que debe renunciar si ese es su caso, como se especula a diario,
Prioridades para el cierre de 2026
Campos Galván enfatiza el cierre fuerte de su mandato en 2026, instando a su equipo a trabajar «a tambor batiente» para cumplir promesas a los chihuahuenses. Políticamente, esta urgencia podría ser una maniobra para consolidar apoyo electoral de cara a las sucesiones internas del PAN, posicionando a su administración como exitosa y evitando críticas por incumplimientos. No obstante, el énfasis en un solo año restante destaca la presión temporal, donde cualquier retraso en proyectos podría amplificar narrativas opositoras sobre ineficiencia.
Equidad y separación de cargos
Con la aclaración de que solo los aspirantes a cargos electorales deben dejar sus puestos, Campos invoca el «piso parejo» para justificar esta medida, lo que podría mitigar acusaciones de favoritismo y fortalecer su imagen de integridad en un panorama mexicano marcado por escándalos de amiguismo. Desde una perspectiva política, esta política obliga a potenciales candidatos, posiblemente aliados suyos, a competir en igualdad de condiciones, lo que podría fragmentar lealtades internas pero también refrescar el gabinete con nuevos perfiles. El silencio sobre detalles específicos, amparado en normas electorales, añade un velo de misterio que especula sobre posibles sucesores. (José A. Hernández)
