Nueva York, EE.UU.- Decenas de miles de personas, según organizadores, salieron a las calles este sábado 28 de marzo en más de 3,300 concentraciones en los 50 estados de Estados Unidos bajo el lema “No Kings”, para expresar su rechazo a las políticas del presidente Donald Trump, el alto costo de vida y la guerra en curso contra Irán. Las manifestaciones, la tercera de este tipo, se extendieron también a ciudades de Europa como París, Madrid y Berlín.
Las protestas abarcaron desde grandes urbes como Nueva York, Los Ángeles, Chicago y Filadelfia hasta pequeños pueblos en estados republicanos como Texas, Florida, Ohio, Idaho y Wyoming, e incluso localidades remotas en Alaska y Montana. Organizadores estimaron una participación total de entre ocho y nueve millones de personas en todo el país, lo que la convertiría en una de las mayores jornadas de acción de un solo día en la historia reciente de Estados Unidos.
En Filadelfia, imágenes aéreas mostraron una multitud marchando por el centro de la ciudad. En St. Paul (Minnesota), el evento principal reunió a más de 100,000 personas frente al Capitolio estatal, donde actuó Bruce Springsteen, quien interpretó un tema en alusión a las protestas locales contra operaciones de inmigración y elogió la resistencia del estado. También participaron figuras como Jane Fonda, Joan Baez, Bernie Sanders y líderes locales.
En Washington, manifestantes marcharon desde Arlington hasta el National Mall con pancartas y cánticos contra ICE y la guerra. En Los Ángeles, destacaron globos inflables que representaban a Trump como un bebé, un símbolo recurrente de oposición. En Nueva York, el actor Robert De Niro criticó duramente al presidente, al que calificó de “amenaza existencial” para las libertades y pidió detenerlo “ahora”.
Muchos participantes portaban carteles con mensajes como “No a los reyes, no a los delincuentes, no a Trump”, banderas ucranianas, iraníes y del orgullo LGBTQ+, además de disfraces alusivos a “The Handmaid’s Tale” o inflables de dinosaurios y tiburones. En bastiones republicanos, como Dallas o Boynton Beach (Florida), las protestas también se hicieron visibles, aunque en algunos puntos se registraron enfrentamientos verbales con simpatizantes de Trump.
Fuera de Estados Unidos, las manifestaciones llegaron a Europa. En París, una persona vestida como la Estatua de la Libertad portaba un cartel que decía “No a los reyes desde 1776”. En Madrid y Berlín, los manifestantes corearon consignas contra la guerra y el supuesto autoritarismo.
Naveed Shah, veterano del Ejército y director político de Common Defense, uno de los grupos organizadores, señaló que la lucha actual contra lo que considera una “crisis fabricada” se ha globalizado tras comenzar como una defensa de la democracia interna.
La jornada ocurre mientras la aprobación del presidente Trump se mantiene por debajo del 40 % en varias encuestas recientes, en un contexto marcado por el impacto económico de la guerra con Irán —que ha elevado los precios de la gasolina y el diésel— y las operaciones de control migratorio que generaron incidentes violentos en ciudades como Minneapolis y St. Paul a principios de año.
Las protestas transcurrieron en su mayoría de forma pacífica, aunque se reportaron detenciones aisladas, como en Dallas. Los organizadores anunciaron que continuarán con acciones locales en las próximas semanas.



