Ciudad Juárez, Chihuahua.- Miles de personas colmaron la avenida Juárez este sábado para conmemorar el centenario y cinco del Kentucky Club, el bar más antiguo de la frontera que abrió sus puertas en 1920 durante la era de la Prohibición en Estados Unidos. El cierre total de la vialidad, parte del programa municipal «Juárez en la Juárez», transformó el corazón histórico de la ciudad en un corredor peatonal de más de 20 establecimientos locales, con oferta gastronómica diversa, música en vivo y presentaciones de DJ hasta la una de la mañana. El operativo de seguridad, a cargo de Protección Civil, Seguridad Vial, Limpia, Bomberos y Cruz Roja, garantizó un ambiente familiar y gratuito para residentes, turistas y familias enteras.
La celebración, que inició a las cuatro de la tarde, reunió a la comunidad en un espacio de convivencia que resalta la identidad fronteriza. Bajo la coordinación de la Dirección General de Desarrollo Económico del Municipio, el evento no solo revivió tradiciones locales, sino que subrayó el rol del Kentucky como puente entre Juárez y El Paso, atrayendo a asistentes de ambos lados del Río Bravo.
El origen de un ícono: de la Prohibición a la cuna de la margarita
Fundado por Francisco Montes en octubre de 1920, el Kentucky Club surgió como refugio para estadounidenses que cruzaban la frontera huyendo de la Ley Seca. Ubicado en el número 640 de la avenida Juárez, este establecimiento se convirtió en el último sobreviviente de los bares legendarios de la época, resistiendo cambios políticos y económicos durante más de un siglo. Su fama creció gracias a figuras internacionales que lo frecuentaron, como los actores Elizabeth Taylor, John Wayne y Steve McQueen, así como el músico Jim Morrison, quienes contribuyeron a su aura de glamour transfronterizo.
El bar reclama el crédito por el nacimiento de la margarita, el cóctel que hoy se sirve en todo el mundo. Según la versión más difundida en Juárez, el bartender Lorenzo Hernández la creó hace más de 50 años, mezclando tequila, lima y triple sec en honor a una clienta llamada Margarita. Esta narrativa, aunque disputada por otras ciudades como Tijuana, posiciona al Kentucky como emblema de la creatividad juarense y ha impulsado su reconocimiento nacional. El establecimiento sigue ofreciendo la receta original, atrayendo a curiosos que buscan un sorbo de historia.
Voces de autoridad: orgullo comunitario y lazos binacionales
Tania Maldonado Garduño, directora de Desarrollo Económico, abrió el evento representando al presidente municipal Cruz Pérez Cuéllar. En su intervención, enfatizó el valor del Kentucky más allá de sus muros. «Hoy celebramos más que la historia del Kentucky; celebramos el talento, la tradición y la fuerza de nuestra comunidad juarense. Este bar representa parte de nuestra identidad. Invitamos a que sigan viniendo a la avenida Juárez, a disfrutar, a bailar, a probar nuestra comida y nuestras bebidas, porque aquí el talento local crece y se consolida», declaró.
El cónsul de México en El Paso, Mauricio Ibarra Ponce de León, acudió para resaltar el carácter unificador del festejo. «El festejo de los 105 años del Kentucky es muy significativo, porque es un lugar icónico de Ciudad Juárez. Todos tenemos alguna historia aquí, donde se inventó la margarita. Este espacio une a la comunidad paseña y juarense, porque somos una sola comunidad a ambos lados de la frontera», precisó el diplomático, recordando anécdotas compartidas por generaciones.
Belinda Díaz, de la Secretaría de Economía Federal en Chihuahua, formalizó el homenaje con la entrega del Certificado «Hecho en México» a la familia Peña, dueños del bar. «El Kentucky representa la resiliencia y el esfuerzo de los mexicanos. Es un símbolo de trabajo, historia y orgullo que ha puesto el nombre de Juárez y de México en alto. Lo hecho en México no solo está bien hecho, está mejor hecho. ¡Arriba Juárez!», exclamó Díaz durante la ceremonia, que incluyó aplausos de la multitud.
Ritmo y herencia: el pulso de la frontera en acción
El escenario principal vibró con música en vivo y sets de DJ, destacando la participación de Adrián Trujillo, conocido como DJ Town. Este artista local, quien ha colaborado en eventos similares, valoró la iniciativa como un rescate del centro histórico. «Estos eventos devuelven el alma a Juárez, promoviendo la convivencia, el baile y la celebración de nuestra identidad compartida con El Paso», comentó Trujillo, mientras el público respondía con bailes espontáneos frente a los puestos de comida y bebida.
Sergio Peña, actual propietario y heredero de su padre Sergio Peña Costa —pionero en el turismo de la avenida—, cerró las intervenciones con palabras de gratitud. «Este legado es de toda la familia y de la ciudad. Queremos seguir ofreciendo lo mejor de Juárez y de nuestra frontera al mundo. Gente de todas partes ha venido a conocer este lugar y seguiremos trabajando para que la experiencia del Kentucky siga viva», dijo, visiblemente conmovido por el apoyo de autoridades y asistentes.
El programa «Juárez en la Juárez» se afianza así como eje de la reactivación económica, al involucrar a comerciantes y artistas en una red que fortalece el turismo. Esta edición, con sus escenarios alternos y oferta variada, no solo honró un siglo de tradición, sino que proyectó a la frontera como destino vivo y unido, listo para más capítulos en su crónica compartida.



