Ciudad Juárez, Chih.- El Museo de Arqueología e Historia de El Chamizal (MAHCH) inauguró este sábado la muestra “Dejando huella”, un tributo a la joven fotógrafa local María Silvana Luna Ramos, quien falleció en julio pasado a los 20 años de edad. La exposición, organizada por el Instituto para la Cultura del Municipio de Juárez (IPACULT), reúne 25 imágenes inéditas y seleccionadas de su archivo personal, con entrada libre hasta el 15 de diciembre.
Emotiva ceremonia reúne a familiares y artistas locales
La inauguración, programada para las 17:00 horas, congregó a decenas de asistentes en el histórico Parque El Chamizal, donde el ambiente se llenó de recuerdos y reflexiones sobre la breve pero intensa trayectoria de Luna Ramos. El evento incluyó palabras de bienvenida por parte de representantes de IPACULT, un ritual con músicos locales que interpretaron piezas suaves, lecturas de textos escritos por la artista acompañadas de proyecciones de sus obras, y un momento de silencio reverente frente a las fotografías expuestas. Familiares de la homenajeada, como sus padres y hermanos, compartieron anécdotas sobre su dedicación al arte, mientras amigos de la comunidad cultural destacaron su capacidad para transformar desafíos personales en expresiones visuales potentes.
Luna Ramos, originaria de Ciudad Juárez, enfrentó desde los 15 años una discapacidad auditiva derivada de una negligencia médica no diagnosticada a tiempo, lo que la impulsó a buscar en la fotografía un medio de comunicación alternativo. De día laboraba en una estética local para financiar sus pasiones, y por las noches asistía a talleres como Foto bordado y FOTOTOUR MUREF, donde pulió su estilo crudo y empático. “Mi fotografía es el reflejo de mi propia experiencia y observación del amor y sus complejidades”, había declarado en una entrevista con El Diario de Juárez meses antes de su partida.
Temas de amor y resiliencia marcan su legado visual
Las 25 fotografías de “Dejando huella” exploran emociones humanas como el éxtasis del amor, el vacío del desamor, la dependencia afectiva y la capacidad de recuperación ante la pérdida, temas que la artista diseccionaba con una mirada íntima y accesible. No priorizaba la técnica impecable, sino la conexión genuina con el espectador, convirtiendo vivencias personales en un espejo de experiencias colectivas. La curadora Hoglá Liset, parte del colectivo Las Vanguardistas Exposiciones —integrado también por Daniela Gutiérrez e Itzel Olvera—, describió la muestra como “un puente entre su ausencia y la memoria colectiva”. “Nos entrega el corazón en sus manos, para invitarnos a mirar el nuestro”, agregó Liset durante la ceremonia, subrayando cómo las imágenes inéditas rescatadas profundizan en esa exploración emocional.
Esta no es la primera vez que el MAHCH acoge el trabajo de Luna Ramos. Meses antes de su muerte, participó en una exposición colectiva del Colectivo de Fotógrafas Border Bridge en el mismo recinto, consolidando su rol en el arte fronterizo. Su debut individual ocurrió el 25 de enero de 2025 en la Galería San Luis Contemporáneo, con 35 piezas en formatos grandes y medianos que permanecieron en exhibición hasta el 15 de febrero, bajo la asesoría de Las Vanguardistas y aliados como Haydee Alonso y Miguel Vargas. Aquella muestra, titulada de forma similar a su llamado personal de “amar sin miedo, a perdonar y a seguir adelante, incluso en medio del dolor y la pérdida”, anticipaba el potencial que ahora se celebra póstumamente.
Comunidad artística llora su partida prematura
El 2 de julio de 2025, la noticia del fallecimiento de Luna Ramos sacudió a Ciudad Juárez, apenas días después de su participación en el evento Reutiliza Fashion Show, donde mostró su versatilidad como artista multifacética. Sus conocidos la recordaban como una persona alegre, inteligente y siempre impecable en su estilo, con un empuje inquebrantable por el éxito. “Tenía muchas ganas de llegar lejos, y sé que lo habría logrado porque de verdad amaba lo que hacía”, escribió una amiga en redes sociales al enterarse de la tragedia. Los servicios fúnebres se realizaron ese mismo día en la funeraria San Martín, en avenida Del Granjero, a partir de las 10:00 horas, con mensajes de duelo que la describían como un “espíritu libre que rompió el muro del silencio con su lenguaje artístico”.
IPACULT, a través de esta iniciativa, reafirma su apoyo a talentos emergentes de la frontera, especialmente aquellos con discapacidades que luchan por visibilidad. La exposición “Dejando huella” no solo rescata su obra, sino que invita a la reflexión colectiva sobre la fragilidad de la vida y el poder perdurable del arte. Visitantes pueden acceder al MAHCH de martes a domingo, de 10:00 a 18:00 horas, para conectar con el legado de una joven que, en palabras de Liset, “necesita que la comunidad mire hacia adentro para sanar”.



