Cuautla, Morelos.- La Fiscalía General de la República capturó este viernes a Alejandro Vera Jiménez, exrector de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, en cumplimiento de una orden de aprehensión por el delito de peculado agravado. La detención, ocurrida en esta ciudad del oriente morelense, revive el escándalo de la Estafa Maestra, esquema de desvío de recursos públicos detectado durante el gobierno de Enrique Peña Nieto. Vera, prófugo desde hace siete años, enfrenta cargos por el presunto malverso de 239 millones de pesos y, desde la cárcel, denuncia una venganza política impulsada por el exgobernador Graco Ramírez.
La captura se ejecutó sin incidentes mayores alrededor de las 10 de la mañana, cuando agentes federales irrumpieron en un restaurante donde Vera desayunaba con excolaboradores. Tras su identificación, fue trasladado de inmediato a las oficinas de la Fiscalía en Cuernavaca y, posteriormente, al Centro Federal de Readaptación Social Número 1, conocido como Altiplano, en Almoloya de Juárez, Estado de México. Ahí, un juez federal le dictó prisión preventiva oficiosa mientras se resuelve su situación jurídica. Su defensa prepara una respuesta a más de 70 pruebas presentadas por la fiscalía, y fuentes cercanas aseguran que el imputado se mantiene de buen ánimo y confía en demostrar su inocencia.
El desvío de fondos: 239 millones a empresas fantasma
La orden de aprehensión contra Vera data de 2020 y se basa en investigaciones de la Auditoría Superior de la Federación que destaparon irregularidades en convenios firmados entre la UAEM y la Secretaría de Desarrollo Social durante 2013 y 2014. Bajo la rectoría de Vera, la universidad recibió 282 millones de pesos del programa Cruzada Nacional contra el Hambre, pero transfirió el 85 por ciento —unos 239.3 millones— a la empresa Evyena Servicios, una sociedad sin actividad real y considerada fantasma por las autoridades. Este esquema de triangulación de fondos formó parte de la Estafa Maestra, un entramado que involucró a 11 dependencias federales, ocho universidades y más de 50 funcionarios, con un total de 7 mil 670 millones de pesos en contratos simulados.
El Tribunal Federal de Justicia Administrativa ratificó en 2020 la responsabilidad de Vera por el daño al erario, al validar la simulación de servicios y la subcontratación indebida. Sin embargo, un juzgado de amparo suspendió la orden de aprehensión en enero de 2024 por falta de fundamentación, aunque recursos de revisión presentados por la fiscalía mantienen el caso en suspenso. Vera también enfrenta procesos estatales por enriquecimiento ilícito y abuso de confianza, derivados de cateos en su domicilio en 2017 y una detención breve en 2018, cuando fue liberado bajo arraigo domiciliario.
El historial de Vera como rector de la UAEM, de 2012 a 2017, estuvo marcado por tensiones con el gobierno estatal de Graco Ramírez, del PRD. Vera lideró marchas junto a la comunidad universitaria, el obispo Ramón Castro y el poeta Javier Sicilia —a quien designó titular de Movimientos Sociales en la universidad— para exigir mayor presupuesto y denunciar la violencia en Morelos. Aliado con el entonces alcalde de Cuernavaca, Cuauhtémoc Blanco, se posicionó como figura opositora y aspiró a la gubernatura por Nueva Alianza, cargo que abandonó para asumir la dirección de Ciencia y Tecnología en la administración de Blanco.
En medio de esta confrontación, el 14 de noviembre de 2019, Vera y su esposa, la investigadora María Elena Ávila Guerrero, sufrieron un secuestro en la autopista La Pera-Cuautla. Fueron liberados al día siguiente por un operativo del Grupo Fusión contra Secuestros, que capturó a los responsables. Dos años después, en abril de 2021, la Fiscalía Anticorrupción de Morelos ofreció una recompensa de mil 110 unidades de medida y actualización —equivalente a unos 100 mil pesos— por información sobre su paradero, en medio de procesos por malos manejos en la universidad.
Desde Altiplano, Vera difundió una carta dirigida a la periodista Estrella Pedrosa, en la que responsabiliza directamente a Graco Ramírez de su detención. «El exgobernador ha reconocido públicamente en redes sociales que inició las acusaciones en mi contra», escribe, y califica los procesos judiciales como «instrumentos de represión y desgaste político» sin sustento probatorio. Exige independencia judicial y advierte que la presión mediática y política amenaza sus derechos humanos. En un tuit del 7 de noviembre, Ramírez celebró la captura: «Hoy se empezará a hacer justicia», aludiendo a una supuesta narrativa montada en su contra durante su sexenio por la falta de entrega de fondos a la UAEM.
La defensa de Vera argumenta que los casos estatales fueron retirados o declarados improcedentes en 2024 tras amparos que evidenciaron irregularidades procesales. Mientras, Mario Caballero Luna, ex presidente del Patronato Universitario de la UAEM y actual coordinador de asesores de la gobernadora Margarita González Saravia, se deslindó del caso. «El Patronato no intervenía en contratos ni licitaciones, gestionados por la rectoría», afirmó, y se dijo dispuesto a comparecer si es requerido, pese a que en una década ninguna autoridad lo ha contactado.
Periodistas que destaparon la Estafa Maestra, como Manuel Ureste, coautor de la investigación original, celebraron la detención pero advirtieron sobre la impunidad general en el caso. «Pese a capturas menores, los grandes responsables, como Rosario Robles, siguen libres», señaló en una entrevista. La audiencia inicial de Vera se prevé para este domingo, donde se definirá si procede a juicio.



