Barcelona, España. – La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, acordaron este sábado normalizar las relaciones bilaterales y “estrechar los lazos culturales, económicos y sociales” entre ambos países, poniendo fin a casi siete años de reproches y desaires diplomáticos derivados del legado de la colonización española.

“No hay crisis diplomática. Nunca la ha habido”, declaró Sheinbaum a su llegada a la cumbre de líderes de izquierda “En Defensa de la Democracia”, que se celebra en Barcelona. La mandataria enfatizó la importancia de “reconocer la fortaleza de los pueblos indígenas” de México.
La reconciliación se materializó momentos antes de la reunión bilateral entre Sheinbaum y Sánchez, quien expresó que ambos comparten “una gran sintonía”. Tras el encuentro, el mandatario español escribió en su cuenta de X que habían decidido continuar fortaleciendo los vínculos entre las dos naciones.
El ministro de Economía español, Carlos Cuerpo, valoró la presencia de Sheinbaum como “una señal muy importante y positiva del acercamiento entre los dos países”.
Primera visita de un presidente mexicano en ocho años
La estancia de Sheinbaum en España constituye la primera visita oficial de un mandatario mexicano en ocho años. Las tensiones entre ambos países se iniciaron en 2019, cuando el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador exigió a España una disculpa por las violaciones a los derechos humanos cometidas durante la conquista del siglo XVI.
Ante la ausencia de respuesta por parte de Madrid, Sheinbaum decidió no invitar al rey Felipe VI a su toma de posesión en octubre de 2024, lo que llevó a España a calificar el gesto de “inaceptable” y a no enviar representante alguno a la ceremonia.
Sin embargo, en los últimos meses se registraron señales de distensión. En marzo pasado, durante una visita a una exposición sobre mujeres indígenas mexicanas en Madrid, el rey Felipe VI reconoció públicamente que “hubo mucho abuso” durante la conquista, aunque pidió analizar los hechos “en su justo contexto” y sin “excesivo presentismo moral”.
Posteriormente, Sheinbaum invitó al monarca español a la ceremonia de inauguración del Mundial de Fútbol 2026, que se celebrará en México, Estados Unidos y Canadá. La presidenta mexicana también elogió en octubre las declaraciones del ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, quien admitió que en la historia compartida hubo “dolor e injusticia”.
Sheinbaum invitó además a Pedro Sánchez a realizar una visita oficial a México el próximo año.
Cumbre “En Defensa de la Democracia”
La reunión de Barcelona, cuarta edición de la iniciativa “En Defensa de la Democracia”, reunió a más de una docena de líderes progresistas para abordar las amenazas al multilateralismo y al orden internacional.
“La democracia no puede darse por sentada”, afirmó Sánchez, quien advirtió sobre los ataques al sistema multilateral y la normalización del uso de la fuerza.
El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, copresidente de la iniciativa, criticó duramente al Consejo de Seguridad de la ONU y señaló que sus cinco miembros permanentes se han convertido en “señores de la guerra”.
Al término de la cumbre, los mandatarios de Brasil, México y España emitieron una declaración conjunta en la que acordaron aumentar la ayuda humanitaria a Cuba, país que atraviesa una grave “crisis humanitaria” agravada por la escasez de combustible.
Mientras se desarrollaba la cumbre progresista en Barcelona, en Milán miles de simpatizantes de la agrupación de derechas Patriotas por Europa se manifestaron contra la inmigración y las regulaciones de Bruselas, con la participación de líderes como Jordan Bardella (Francia), Matteo Salvini (Italia) y Geert Wilders (Países Bajos).



