Felipe Carrillo Puerto, Quintana Roo.- El megaproyecto turístico Puerta al Mar, impulsado por la Secretaría de la Defensa Nacional como complemento al Tren Maya, genera alarma entre ambientalistas y comunidades locales por su impacto en la Reserva de la Biosfera de Sian Ka’an, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1987.
La iniciativa consiste en la ampliación y pavimentación de una brecha de terracería de 54.6 kilómetros, conocida como el antiguo camino a Vigía Chico, que une el municipio de Felipe Carrillo Puerto con la costa caribeña. El trazado atraviesa 33 kilómetros de la reserva, incluyendo humedales, manglares y ecosistemas costeros, con un costo estimado en 175 millones de pesos.
Más allá de la carretera, el plan incorpora un muelle con mirador, un restaurante, estacionamiento con locales comerciales y senderos peatonales, diseñados para atraer turistas desde la estación del Tren Maya. Las obras iniciaron el 29 de agosto de 2023 sin Manifestación de Impacto Ambiental autorizada, lo que viola la legislación federal y el Programa de Manejo de la reserva.
Tala ilegal de manglares y fragmentación de hábitats
Denuncias de organizaciones como Territorios Diversos para la Vida documentan la tala de manglares y destrucción de vegetación en al menos 10 hectáreas durante la apertura de brechas. El proyecto fragmenta corredores ecológicos, afectando la conectividad de especies como jaguares, manatíes, tortugas marinas y aves migratorias. La reserva alberga más de 2,500 especies, 158 en riesgo de extinción.
Langosteros de Punta Allen reportan que el aumento de tráfico marítimo por el muelle Puerta al Mar podría saturar la capacidad de carga de embarcaciones en la Bahía de la Ascensión, donde colocan trampas para capturar langosta, su principal fuente de ingresos. Víctor Hugo Chi, pescador local, advierte que turistas o militares
En agosto de 2025, la Unesco solicitó información detallada al gobierno mexicano sobre las obras, ante reportes de daños en el patrimonio mundial. Autoridades federales no respondieron, omitiendo el proyecto en un informe de marzo de 2024 sobre impactos del Tren Maya. Organizaciones ambientales urgen al organismo internacional declarar el sitio en peligro.
Pobladores de Felipe Carrillo Puerto y Vigía Chico, incluyendo indígenas mayas, ven en Puerta al Mar una repetición del modelo del Parque del Jaguar en Tulum, donde el Ejército privatizó playas y cobró entradas, reduciendo el turismo local. El camino, de valor simbólico y cultural para los mayas desde 1930, se percibe como una vía para desarrollos inmobiliarios que fomenten invasiones de terrenos federales.
Consulta pública cierra sin resolución de Semarnat
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales abrió una consulta pública del 8 al 7 de octubre de 2025 para revisar la Manifestación de Impacto Ambiental presentada por Sedena, con datos censurados como confidenciales. Activistas de Terravida y Amigos de Sian Ka’an exigen negar la autorización por incumplimientos legales, clausurar obras en operación e imponer sanciones, argumentando que el proyecto altera la integridad del corredor costero.
La gobernadora Mara Lezama ha avalado el megaproyecto, enviando a la secretaria de Gobernación estatal, Cristina Torres, a diálogos con pescadores, pero sin avances concretos. La alcaldesa de Felipe Carrillo Puerto, Mary Hernández Carrillo, militante de Morena, enfrenta críticas por priorizar turismo sobre necesidades básicas como agua y vivienda en el municipio.
Expertos alertan que Puerta al Mar abre la puerta a más construcciones en la zona de amortiguamiento de Sian Ka’an, similar a expansiones en Tulum y Bacalar. El Consejo Nacional Agropecuario y Amnistía Internacional han pedido investigaciones por corrupción y violaciones a derechos indígenas, mientras el abandono de prácticas tradicionales podría generar desabasto pesquero y cultural en la región.



