Ciudad de México.-La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, puntualizó este viernes que el polémico ajuste al calendario escolar para adelantar las vacaciones de verano por el Mundial de Fútbol no es una decisión definitiva, sino una propuesta que aún debe ser evaluada. Con esta declaración, la mandataria matizó el anuncio realizado apenas un día antes por el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, quien había confirmado el fin de las clases para el próximo 5 de junio bajo un esquema de acuerdo unánime con los estados.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum explicó que la iniciativa surgió de reuniones entre los secretarios de educación estatales y peticiones de algunos sectores magisteriales, motivadas tanto por la logística de la justa mundialista como por las intensas olas de calor registradas en el país. «No hay todavía un calendario definido; vamos a esperar a que sea de manera definitiva», señaló la presidenta, contradiciendo los boletines informativos y videos difundidos previamente por la propia SEP donde se daba por hecho el recorte de cinco semanas al ciclo lectivo 2025-2026.
La propuesta original del secretario Delgado establecía que los millones de alumnos de educación básica concluirían sus labores el 5 de junio para regresar a las aulas hasta el 31 de agosto, mientras que el personal administrativo trabajaría hasta el 12 de junio, un día después de la inauguración de la Copa del Mundo. Para mitigar la pérdida de días efectivos, que originalmente sumaban 185 con fecha de término al 15 de julio, la dependencia planteó un periodo de fortalecimiento de aprendizajes del 17 al 28 de agosto, previo al inicio del nuevo curso.
Pese al intento de rectificación de la mandataria, la confusión ha generado una ola de críticas por parte de asociaciones civiles, académicos y padres de familia, quienes consideran que un asueto tan prolongado perjudica el desarrollo académico de los menores. Por su parte, colectivos de profesores han negado que la decisión fuera consultada al interior de los planteles, calificando la medida como una improvisación que compromete el plan de estudios en favor de un evento deportivo y factores climáticos que podrían atenderse con otras estrategias pedagógicas.
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