El ataque dejó un saldo preliminar de 11 personas fallecidas: 10 murieron en el sitio y una más mientras recibía atención médica en un hospital. Las víctimas quedaron tendidas en la cancha y las gradas. Fuentes municipales y de la Fiscalía General del Estado (FGE) coinciden en esta cifra de muertos, aunque hay discrepancias en el número de lesionados.
El Gobierno Municipal de Salamanca, encabezado por el alcalde morenista César Prieto, reportó 12 personas lesionadas por impactos de arma de fuego, todas bajo atención médica urgente en hospitales de la región. En contraste, la Fiscalía General de Guanajuato informó de un saldo preliminar de solo 6 lesionados. Esta diferencia podría deberse a actualizaciones en curso o a la clasificación de algunos heridos en los primeros reportes.
Tras la agresión, los sicarios huyeron en los mismos vehículos sin mediar palabra. Al lugar arribaron de inmediato patrullas de la Dirección de Seguridad Pública Municipal, Guardia Nacional, Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) y Fuerzas de Seguridad Pública del Estado (FSPE). Paramédicos de Cruz Roja atendieron a los heridos en el sitio, mientras peritos de la FGE acordonaron la zona para preservar indicios balísticos y realizar el levantamiento de cuerpos, que fueron trasladados al Servicio Médico Forense para necropsias.
En un comunicado oficial, el Gobierno de Salamanca condenó los hechos y expresó solidaridad con las familias afectadas. “Lamentablemente, se confirmó el fallecimiento de 11 personas (…) y doce resultaron lesionadas”, señala el texto, que detalla el despliegue coordinado con autoridades federales y estatales para localizar a los responsables. El alcalde César Prieto pidió apoyo directo a la presidenta Claudia Sheinbaum y a la gobernadora de Guanajuato, afirmando que “hay grupos criminales tratando de someter a la autoridad” en la zona.
La FGE abrió una carpeta de investigación integral y prioritaria, repudiando los hechos y comprometiéndose a una pesquisa técnica y científica con las víctimas en el centro. La dependencia garantizó coordinación permanente con todas las instancias de seguridad para reforzar la zona y combatir la impunidad, informando avances conforme a la legalidad y respeto a derechos humanos.
El municipio, parte del Corredor Industrial de Guanajuato, es disputado por el Cártel de Santa Rosa de Lima y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), lo que explica la alta incidencia de agresiones. Apenas el sábado 24 de enero se registraron cinco asesinatos y una persona privada de la libertad en comunidades como Uruétaro y Altamira, además del hallazgo de restos humanos en bolsas en San Vicente de Flores. Este ataque no es aislado: en abril de 2025 ya se había reportado un incidente similar en otra cancha de Salamanca.
La masacre, una de las más letales del año en Guanajuato —estado que lidera las cifras de homicidios dolosos en México—, generó condena generalizada y refuerzo de operativos en la región. Autoridades estatales y federales mantienen presencia reforzada para proteger a la población y evitar represalias. Hasta el momento, no se han reportado detenciones ni identificación oficial de los agresores, pero la investigación avanza con indicios balísticos y testimonios de sobrevivientes.



