Ciudad Juárez, Chihuahua.– Decenas de madres y activistas realizaron este sábado una caravana en Ciudad Juárez para exigir justicia por las mujeres desaparecidas y asesinadas, en el 16° aniversario de la desaparición de María Guadalupe Pérez Montes, ocurrida en 2009.
Lilia Pérez Montes, madre de la joven, denunció la impunidad que persiste: “Es algo terrorífico lo que estamos viendo”, afirmó durante el acto, donde llevó un pastel al lugar donde fueron hallados los restos de su hija, una zona conocida como el “campo de las muertas”, donde entre 2008 y 2013 se encontraron los cuerpos de 24 mujeres.
La movilización fue convocada por el Movimiento de Mujeres de Ciudad Juárez, que agrupa a organizaciones como Casa Amiga, Red Mesa de Mujeres y Sin Violencia. Imelda Marrufo, coordinadora de Red Mesa de Mujeres, destacó que el caso de María Guadalupe Pérez impulsó reformas institucionales, entre ellas la creación de una fiscalía especializada en atención a mujeres víctimas de delito, protocolos de investigación con perspectiva de género y un fondo municipal de apoyo a familiares de víctimas de feminicidio.
Sin embargo, Marrufo advirtió que los avances son insuficientes: “La violencia se sigue presentando, pero las instituciones no se fortalecen al ritmo que la crisis exige”.
Ciudad Juárez continúa siendo uno de los focos más graves de violencia feminicida en México. De enero a octubre de 2025, la Fiscalía Especializada en Atención a Mujeres Víctimas por Razones de Género registró 3.982 denuncias por desaparición de mujeres. Según Red Mesa de Mujeres, entre enero y agosto se cometieron 115 feminicidios en la ciudad, mientras la cifra oficial solo reconoce 13 casos. La organización estima que únicamente uno de cada diez crímenes es investigado adecuadamente por las autoridades.
A nivel nacional, alrededor de diez mujeres son asesinadas diariamente, pero solo el 25 % de estos casos se investiga como feminicidio. Las activistas exigieron mayor presupuesto, capacitación y voluntad política para frenar la ola de violencia que, tres décadas después del inicio de los feminicidios masivos en esta frontera, sigue cobrando vidas.



