CIUDAD DE MÉXICO. — La muerte este domingo de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, fundador y líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), representa el golpe más duro a los cárteles mexicanos desde la captura de Joaquín “El Chapo” Guzmán hace una década.
El capo, de 59 años, falleció tras resultar herido en un operativo militar en Tapalpa, Jalisco, y murió mientras era trasladado por vía aérea a Ciudad de México, según confirmó la Secretaría de la Defensa Nacional. El operativo contó con inteligencia compartida por Estados Unidos.
Entre los posibles sucesores al mando del CJNG destacan, según analistas de seguridad y reportes de inteligencia, Juan Carlos Valencia González, alias “El 03” o “El R3”, hijastro de “El Mencho” e hijo de Rosalinda González Valencia (clave en las finanzas del grupo), quien se perfila como el candidato más probable por su cercanía familiar y rol en la logística del trasiego de drogas. Otros nombres que suenan con fuerza son Audias Flores Silva, alias “El Jardinero”, encargado de operaciones en regiones clave como Jalisco, Michoacán y Nayarit; Gonzalo Mendoza Gaytán, alias “El Sapo”, responsable de la logística en puertos estratégicos como Manzanillo; y Ricardo Ruiz Velasco, alias “Doble R”, con control en la zona metropolitana de Guadalajara.
Expertos como Víctor Sánchez Valdés señalan hasta cinco perfiles en disputa, en un contexto donde “El Mencho” no dejó un heredero claro y controlaba la organización de forma centralizada y autoritaria.
El impacto es significativo en el plano simbólico y político, en un contexto de fuertes presiones del presidente Donald Trump para que México muestre resultados contra el narcotráfico. El CJNG, al que Trump ha calificado de organización terrorista, es uno de los grupos criminales de mayor expansión y violencia.
Sin embargo, aún es incierto si su desaparición reducirá la violencia o la incrementará por posibles disputas internas de sucesión o por un giro hacia ataques más agresivos contra autoridades y civiles.
De inmediato, el cártel respondió con venganza: bloqueos carreteros, quema de vehículos y comercios, y movilizaciones que paralizaron zonas de Jalisco y otros estados, desde el noroeste hasta la frontera sur, sembrando pánico.
¿Quién era “El Mencho”?
Originario de Michoacán, Oseguera llevaba más de 30 años en el crimen organizado. Cumplió tres años de prisión en Estados Unidos por tráfico de heroína en los años 90. Fundó el CJNG alrededor de 2009, enfrentado a los Zetas, y lo convirtió en una potencia en el tráfico de cocaína, metanfetaminas, fentanilo y migrantes hacia Estados Unidos.
Dirigió el grupo con estructura paramilitar, con ataques directos como el derribo de un helicóptero militar en 2015 o el atentado contra Omar García Harfuch en 2020 en Ciudad de México. Innovó con drones y minas, reclutamiento forzado y un modelo de franquicias que genera ingresos con bajo costo operativo, según la DEA.
¿Alivio ante presiones de EE.UU.?
La operación da un respiro al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. El subsecretario de Estado Christopher Landau felicitó a las fuerzas mexicanas: “Los buenos somos más que los malos”. Expertos como Mike Vigil, exjefe de la DEA, destacan que el crédito es principalmente mexicano y envía un mensaje fuerte a Trump.
Aun así, las presiones podrían volver pronto.
¿Qué efectos tendrá?
El CJNG opera en al menos 21 estados mexicanos y extiende su influencia a casi todo EE.UU. y varios continentes. Sin sucesor claro —“El Mencho” controlaba todo como un dictador—, podría frenarse su crecimiento ante el debilitamiento del Cártel de Sinaloa.
Expertos dudan si se dividirá o mantendrá unidad. Vigil ve una oportunidad para un asalto frontal combinado México-EE.UU. Si familiares toman el mando, la venganza podría prolongarse; si lo hacen comandantes locales, podrían priorizar operaciones y pasar página.
El mayor temor es un escalamiento a narcoterrorismo, con coches bomba, magnicidios o ataques masivos, similar a Colombia en los 90.