Ciudad Juárez, Chih.- El reciente avistamiento de un pelícano americano en el Parque Central de Ciudad Juárez, ha captado la atención de autoridades ambientales y la comunidad local. Este evento, reportado el 17 de septiembre, resalta el rol crucial de los espacios verdes urbanos como el Parque Central en la conservación de la biodiversidad, especialmente para especies migratorias que dependen de hábitats acuáticos en medio de entornos cada vez más urbanizados. El parque, un pulmón verde de más de 45 hectáreas ubicado en el corazón de la ciudad, se convierte en un oasis temporal para aves como esta, que viajan miles de kilómetros en busca de descanso y alimento.
El pelícano americano, también conocido como pelícano blanco americano, es una de las aves acuáticas más icónicas del continente norteamericano. Pertenece a la familia Pelecanidae y se distingue por su imponente tamaño: mide entre 1.27 y 1.78 metros de longitud, pesa de 5 a 8 kilogramos y posee una envergadura alar que puede alcanzar hasta 3 metros, lo que le permite planear eficientemente durante sus largas migraciones. Su plumaje es predominantemente blanco, con plumas primarias y secundarias negras visibles en vuelo, y destaca su pico largo y ancho de color amarillo-anaranjado, equipado con una bolsa gular que usa para capturar peces en una sola inmersión. Durante la época reproductiva (marzo-abril), los machos desarrollan un cuerno temporal en la parte superior del pico, una adaptación única de esta especie.
Esta ave es principalmente piscívora, alimentándose de peces como carpas y bagres en cuerpos de agua someros. Aunque no está en peligro de extinción globalmente (clasificada como «Preocupación Menor» por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza), enfrenta amenazas locales como la contaminación de humedales, la caza y la pérdida de hábitats debido al desarrollo urbano. En México, es una visitante estacional común en el norte y centro del país, donde contribuye al equilibrio ecológico al controlar poblaciones de peces invasores y servir como indicador de la salud de ecosistemas acuáticos.
El Parque Central como hábitat y refugio migratorio
El Parque Central, es un espacio multifuncional que combina áreas recreativas, deportivas y ecológicas, incluyendo lagos artificiales y canales que simulan humedales naturales. Estos cuerpos de agua, mantenidos por sistemas de filtración y vegetación nativa, atraen a diversas especies de aves acuáticas, convirtiendo al parque en un punto clave en las rutas migratorias del norte de México. Durante la temporada de migración otoñal (septiembre-noviembre), aves como el pelícano americano llegan desde el interior de Estados Unidos y Canadá, huyendo de inviernos rigurosos, para descansar y alimentarse antes de continuar hacia costas del Pacífico o el Golfo de México.
Este no es un avistamiento aislado en el parque. En mayo pasado, se reportó la nidificación de diversas aves acuáticas, como patos tepalcate, patos mexicanos y gallaretas, gracias a los esfuerzos de conservación liderados por el equipo de fauna. En julio del mismo año, nacieron polluelos de especies como pato norteño y baloncillo, lo que evidencia un incremento en la biodiversidad local. Isaac Miramontes Cinco, biólogo y encargado de fauna del recinto, ha sido clave en estos monitoreos.



