Texto: Rodrigo Borja/Miguel Flores/José A. Hernández
El segundo año de gobierno de Claudia Sheinbaum, que comienza en octubre de 2025, se presenta como un periodo crítico lleno de desafíos políticos, sociales y económicos. El segundo año de gobierno de la presidenta estará marcado por retos complejos que pondrán a prueba su capacidad de liderazgo, negociación y ejecución. La reforma electoral enfrenta resistencias internas y externas, mientras que la reforma judicial, aunque histórica, genera incertidumbre sobre su impacto en la justicia y la economía. La violencia, tanto del crimen organizado como de género, sigue siendo un problema estructural que requiere estrategias más efectivas. La relación con Trump y la presión internacional representan un desafío externo significativo, mientras que la unidad de Morena y la consolidación de su liderazgo serán clave para mantener el impulso de la Cuarta Transformación.
Sheinbaum tiene a su favor un fuerte respaldo popular y mayorías legislativas, pero su éxito dependerá de su capacidad para equilibrar las expectativas de cambio con la necesidad de estabilidad. Como señala Patricia Olamendi, para el diario El País, “faltan cinco años, todavía se pueden hacer muchas cosas”. Sin embargo, el 2025 será un año definitorio para demostrar si Sheinbaum puede consolidar su legado como la primera presidenta de México en un contexto de profunda incertidumbre.
Reforma Electoral: Un Campo Minado Político
La reforma electoral es uno de los principales retos legislativos de Sheinbaum en su segundo año. Los primeros esbozos de esta reforma apuntan a cambios significativos, como la eliminación de los diputados plurinominales y la reducción del presupuesto para los partidos políticos. Estos cambios han generado tensiones no solo con la oposición, sino también con los aliados de Morena, como el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT), que dependen en gran medida de su alianza con Morena para mantener su influencia política. Según Héctor Quintanar, politólogo de la UNAM, los partidos aliados enfrentan una disyuntiva: saben que su posición actual depende de Morena, pero una reforma que afecte sus intereses podría empujarlos a cuestionar su lealtad o incluso a competir de manera independiente.
Tensión con aliados, El PVEM, que ha mostrado capacidad para ganar elecciones en solitario en algunos lugares, podría resistirse a una reforma que limite su financiación o influencia. La profesora Aritmética Jaime señala que la capacidad de negociación de Adán Augusto López, coordinador de los senadores de Morena, está debilitada tras el escándalo de su exsecretario de Seguridad en Tabasco, Hernán Bermúdez, vinculado al cartel de La Barredora. Esto podría complicar las negociaciones con aliados como el PVEM o bien, designar a otro negociador.
Oposición beligerante, liderada por figuras como la senadora Lily Téllez, podría optar por tácticas de obstrucción para retrasar o bloquear la reforma. Esto se ve agravado por la reciente confrontación en el Congreso, donde el líder del PRI, Alejandro Moreno, se enfrentó físicamente al presidente del Senado, generando un ambiente de polarización. Fernando Dworak advierte que una oposición que apueste por retrasar sesiones podría complicar la aprobación del paquete económico de 2026, que, aunque no requiere mayoría calificada, es crucial para la estabilidad económica.
Gestión Interna en Morena; Ricardo Monreal, un actor clave en la Cámara de diputados, ha expresado públicamente dudas sobre la necesidad inmediata de la reforma electoral y ha señalado una “crisis interna” en Morena. Su resistencia a ciertas directrices, como la prohibición de incluir familiares en las elecciones de 2027, podría generar fricciones internas y debilitar la cohesión del partido.
La reforma electoral, aunque busca fortalecer la democracia al reducir costos y representación no electa directamente, corre el riesgo de alienar a los aliados de Morena y polarizar aún más el Congreso. Sheinbaum deberá equilibrar su agenda transformadora con la necesidad de mantener una coalición funcional, en un contexto donde la oposición ya ha demostrado su disposición a confrontar directamente al oficialismo.
Reforma Judicial: Un Experimento Incierto
La reforma judicial, aprobada en el primer año de Sheinbaum bajo el impulso de Andrés Manuel López Obrador, marcó un hito al establecer la elección popular de más de 1,600 jueces, magistrados y ministros, incluyendo a los de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). Este proceso, que se concretó en las elecciones del 1 de junio, es presentado por Sheinbaum como un “éxito” de democratización, pero enfrenta cuestionamientos sobre su efectividad y consecuencias.
La participación del 13% en las elecciones judiciales, aunque celebrada por Sheinbaum como superior a los votos obtenidos por la oposición en 2024, ha sido criticada por su baja afluencia. Algunos sectores, incluso dentro de Morena, ven esta reforma como una “apuesta arriesgada” en un “camino inexplorado”. Héctor Quintanar confía en que el voto ciudadano premiará o castigará a los jueces según su desempeño, pero la falta de experiencia de algunos candidatos y las acusaciones de que Morena manipuló el proceso de selección generan dudas sobre la independencia judicial.
La reforma ha generado incertidumbre entre inversionistas, preocupados por la posible erosión de la independencia judicial. Aritmética Jaime señala que Sheinbaum está enfocada en introducir legislación secundaria para reducir esta incertidumbre y garantizar reglas claras, pero el proceso será complejo debido a la magnitud de la reestructuración.
La organización de elecciones judiciales masivas, especialmente en ciudades como la Ciudad de México, donde los votantes deben evaluar miles de candidaturas, representa un desafío logístico para el Instituto Nacional Electoral (INE). La próxima fase de elecciones en 2027 será otra prueba de fuego para consolidar este modelo.
La reforma judicial es un experimento audaz que en el discurso busca acercar el Poder Judicial al pueblo, pero su éxito depende de la capacidad de los nuevos jueces para actuar con imparcialidad y profesionalismo. Las acusaciones de que los candidatos fueron seleccionados por Morena y la baja participación electoral podrían minar la legitimidad del proceso, mientras que la incertidumbre económica asociada podría afectar las inversiones extranjeras, un pilar clave de la estrategia económica de Sheinbaum.
El Desafío del Cártel de Sinaloa y más allá
La violencia sigue siendo uno de los mayores retos para Sheinbaum, especialmente en estados como Sinaloa, donde la pugna entre las facciones de Los Chapitos y Los Mayos del Cártel de Sinaloa ha desatado una ola de violencia desde la captura de Ismael “El Mayo” Zambada en julio de 2024. Desde el 9 de septiembre de 2024, Sinaloa ha registrado más de 555 homicidios, un promedio de seis al día.
Las declaraciones de Zambada en Estados Unidos, admitiendo haber corrompido a policías, militares y políticos, han intensificado la presión sobre el gobierno mexicano. Sheinbaum ha extraditado a 55 narcotraficantes al gobierno de Trump, pero las acusaciones de corrupción en la clase política mexicana complican la narrativa oficial. La estrategia de seguridad, liderada por Omar García Harfuch, se centra en la inteligencia, la consolidación de la Guardia Nacional y la coordinación con estados, pero expertos como Armando Vargas de México Evalúa advierten que mantener la continuidad de las políticas de López Obrador podría no ser suficiente para reducir la violencia.
Además de Sinaloa, estados como Guerrero, Chiapas y Guanajuato enfrentan crisis de seguridad. Incidentes como el asesinato del sacerdote Marcelo Pérez en Chiapas y del alcalde de Chilpancingo, Alejandro Arcos, evidencian la fragilidad de las instituciones locales frente al crimen organizado.
A pesar de los avances legislativos, como la Ley Olimpia y la homologación del tipo penal de feminicidio, la violencia contra las mujeres sigue siendo alarmante. Entre enero y julio de 2025, se registraron 1,670 asesinatos de mujeres, 12,200 violaciones (53 al día) y 300 casos de trata. La abogada Patricia Olamendi critica la falta de un programa específico de seguridad contra la violencia de género, señalando que el secretario García Harfuch no ha abordado este tema de manera explícita.
Aunque el gobierno reporta una reducción del 25% en homicidios (de 87 a 65 diarios desde septiembre de 2024), la persistencia de la violencia en regiones clave y la falta de avances significativos en la protección de las mujeres sugieren que la estrategia de seguridad necesita ajustes. La dependencia en la Guardia Nacional y la militarización de la seguridad pública, heredada de López Obrador, han generado controversias, como el caso de los seis migrantes asesinados por militares en Chiapas en octubre de 2024. Sheinbaum debe equilibrar la atención a las causas sociales de la violencia con medidas efectivas contra el crimen organizado, sin caer en la confrontación directa que caracterizó la “guerra contra el narco” de Felipe Calderón.
El “Bastón Trumpista”
El regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos en enero de 2025 representa una amenaza significativa para México. Trump ha impuesto un arancel del 25% a los productos mexicanos y designado a los cárteles como organizaciones terroristas, lo que podría justificar intervenciones en territorio mexicano.
Sheinbaum ha logrado retrasar la aplicación de aranceles por 90 días tras una conversación con Trump, pero la renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en 2026 será un desafío mayúsculo. Trump busca restringir el nearshoring, una estrategia clave de Sheinbaum para atraer inversiones con salarios dignos. Además, las acusaciones de Canadá sobre productos chinos etiquetados como “Hecho en México” complican la relación trilateral.
Trump ha exigido a México resultados inmediatos en el control del flujo migratorio y el tráfico de fentanilo. Sheinbaum ha respondido con una postura de diálogo y “cabeza fría”, evitando la confrontación directa, pero la presión externa podría limitar su soberanía en la toma de decisiones.
La politóloga Aritmética Jaime destaca que Sheinbaum ha manejado la relación con Trump con cautela, sin ser “aduladora” ni ceder completamente a sus demandas. Sin embargo, Héctor Quintanar advierte que el “volátil” gobierno de Trump es el principal adversario externo de Sheinbaum, capaz de generar una “amenaza permanente”.
La relación con Trump será un ejercicio de equilibrismo diplomático. Sheinbaum debe proteger los intereses económicos de México, especialmente el T-MEC y el nearshoring, mientras enfrenta presiones para endurecer las políticas migratorias y de seguridad. Su enfoque pragmático y tecnocrático podría ayudarla a negociar, pero cualquier paso en falso podría tener consecuencias económicas graves, dado el déficit presupuestal de México (cercano al 6% del PIB) y la dependencia de las exportaciones a Estados Unidos.
Expectativas Incumplidas
Como la primera mujer presidenta de México, Sheinbaum enfrenta grandes expectativas para abordar la violencia de género, pero las críticas señalan una falta de acción concreta. A pesar de iniciativas como la campaña “Es tiempo de mujeres sin violencia” (lanzada el 25 de noviembre de 2024) y la creación de la Secretaría de las Mujeres, los resultados son limitados.
Las cifras de violencia contra las mujeres son devastadoras: 1,670 asesinatos, 12,200 violaciones y 300 casos de trata de enero a julio de 2025. Patricia Olamendi subraya que, a pesar de una legislación avanzada (como la Ley Olimpia y la homologación del feminicidio), la inacción del gobierno opaca estos logros.
Olamendi critica la ausencia de un presupuesto específico para el sistema de cuidados y la falta de programas concretos para combatir la violencia de género. La promesa de entregar una “Cartilla de los Derechos de las Mujeres” y crear redes de apoyo comunitarias aún no se ha materializado plenamente.
Alejandra Mora Mora, de la Comisión Interamericana de Mujeres, destaca que Sheinbaum tiene la responsabilidad de hacer que la agenda de género sea “esencial” y no periférica, dado su rol histórico como primera presidenta.
La violencia de género sigue siendo un problema estructural en México, y las expectativas puestas en Sheinbaum como presidenta mujer son enormes. Aunque ha promovido medidas legislativas y campañas, la falta de resultados tangibles y la ausencia de un enfoque claro en la estrategia de seguridad liderada por García Harfuch podrían erosionar su credibilidad en este tema. La implementación efectiva de programas como el Sistema Nacional de Cuidados y las fiscalías especializadas será crucial para cumplir con estas expectativas.
Unidad de Morena y Liderazgo Político
Sheinbaum enfrenta el desafío de mantener la unidad dentro de Morena, un partido con fuerte influencia de López Obrador y diversas facciones internas. Su liderazgo, descrito como “tranquilo” y tecnocrático, contrasta con el carisma populista de su predecesor, lo que genera tanto fortalezas como riesgos.
La “crisis interna” señalada por Ricardo Monreal refleja tensiones dentro de Morena, especialmente por decisiones como la exclusión de familiares en las elecciones de 2027. La percepción de que Sheinbaum es una continuación de López Obrador, reforzada por la influencia de su hijo, Andrés López Beltrán, como secretario de organización del partido, podría limitar su capacidad de establecer un liderazgo propio.
La dependencia de figuras como Monreal y Adán Augusto López para negociar en el Congreso es un arma de doble filo. Mientras Monreal es visto como un “verso libre” con experiencia legislativa, López enfrenta cuestionamientos por su pasado en Tabasco, lo que debilita su posición.
A pesar de estos retos, Sheinbaum mantiene una aprobación superior a la de López Obrador (alrededor del 70%), lo que le da un capital político significativo. Sin embargo, debe consolidar su propio estilo de liderazgo para evitar ser vista como una mera extensión de su mentor.
Sheinbaum ha demostrado habilidad para aglutinar al “obradismo de hueso guinda” y mantener la cohesión de Morena, pero las fricciones internas y la sombra de López Obrador podrían complicar su capacidad de tomar decisiones autónomas. Su éxito dependerá de su habilidad para navegar estas dinámicas sin alienar a las facciones clave del partido, así pues, su segundo año en el gobierno esta pleno de rector y desafíos.



