Campeche, Campeche.- La gobernadora de Campeche, Layda Sansores Sanromán, denunció públicamente que su administración enfrenta una crisis de liquidez extrema que pone en riesgo la operación básica del gobierno estatal. Durante la celebración del Día del Empleado Estatal, la mandataria morenista advirtió que si no logran cubrir el próximo recibo de energía eléctrica, optará por apagar las oficinas gubernamentales y paralizar las actividades administrativas en lugar de buscar prórrogas o contratar deuda adicional.
Esta postura forma parte de una narrativa que Sansores ha mantenido por dos semanas consecutivas, en la que señala un recorte de 4 mil millones de pesos en las participaciones federales y critica la Ley de Coordinación Fiscal, a la que calificó como una fórmula maldita heredada de administraciones pasadas. Según explicó, en el bimestre anterior el gobierno estatal tuvo que solicitar una prórroga de quince días para reunir los fondos necesarios para el pago a la Comisión Federal de Electricidad, una situación que, confesó, la hizo experimentar por primera vez la sensación de pobreza.
A pesar de que el Congreso del Estado autorizó recientemente un empréstito por mil millones de pesos destinado a proyectos de inversión productiva con un plazo de pago de veinte años, la gobernadora no ha aclarado si hará uso de estos recursos para aliviar la presión financiera inmediata. Por el contrario, insistió en que la falta de energía para las máquinas y el trabajo diario será la consecuencia visible de un sistema que, asegura, decide por el estado y lo castiga presupuestalmente pese a su histórica aportación petrolera al país.
No obstante la severidad del diagnóstico financiero, Sansores matizó su discurso agradeciendo el apoyo de la presidenta Claudia Sheinbaum. Destacó que el estado ha recibido una solidaridad inédita en rubros específicos como la reparación de carreteras y bacheo en los pueblos, mencionando una asignación reciente de 328 millones de pesos que ya se encuentran bajo ejecución por constructores locales.
Al cierre de su mensaje, la mandataria reafirmó su compromiso de continuar con su deber pese a lo que describió como un camino difícil marcado por la misoginia y las críticas a su gestión. Aseguró que mantendrá la frente en alto y que el gobierno de Campeche seguirá trabajando para servir a la ciudadanía, enfrentando los retos económicos actuales sin rendirse ante las presiones políticas.