La hipocresía de los diputados de Morena
Los diputados locales de Morena en Chihuahua han demostrado una aparente contradicción en su postura política, al posicionarse como defensores de las causas populares mientras priorizan intereses que benefician a sectores privilegiados. En las recientes sesiones del Congreso estatal, estos legisladores montaron un fuerte rechazo al incremento del Impuesto Sobre Nómina (ISN) del 3% al 4%, argumentando que afecta el empleo y la inversión, y lo calificaron incluso de inconstitucional. Sin embargo, este énfasis en proteger a los empresarios contrasta con su silencio ante los aumentos en impuestos municipales que impactan directamente a la ciudadanía de bajos recursos, como el predial.
A propósito de enchiladas
Sigue la controversia sobre la ausencia calculada de diputadas morenistas para la aprobación del nuevo endeudamiento de 3 mil millones de pesos, que requería mayoría calificada. Las broncas se han centrado en la juarense Rosana Díaz, quien ya anunció una demanda por violencia política en razón de género contra el coordinador de la bancada, el diputado Cuauhtémoc Estrada, quien busca desescalar la bronca, ante hechos consumados y la manifiesta deslealtad de la diputada por el IV Distrito local con cabecera en Ciudad Juárez, quien francamente tiene una cachaza de antología, un cinismo que asusta, está lista para ser alcaldesa de la frontera, tiene las prendas necesarias.
María Antonieta da testimonio
Sobre lo calculado de la ausencia de Rosana Díaz, para beneficio del peculio ¿o erario? de la gobernadora Maru Campos, está el testimonio de primera mano de la también diputada juarense María Antonieta Pérez, quien declaró a un programa de YouTube, que ella le alertó al ir por un café, mientras Rosana comía unos bocadillos: «Va a empezar la votación», lo que evidentemente Díaz Reyes ignoró, como seguramente ya estaba platicado; práctica corriente, nada de qué asustarse, los famosos diez millones de Duarte a Maru, son por ese tipo de fervorcillos.
Evasión y opacidad
La diputada Irlanda Márquez, del Partido del Trabajo, ha optado por el silencio y la evasión ante la polémica generada por su ausencia estratégica en la votación del Fortalecimiento Financiero 2026, un paquete que autorizó nuevo endeudamiento estatal por miles de millones de pesos al reducir el quórum y facilitar la mayoría calificada al bloque gobernante. Al ser abordada por periodistas para ofrecer su versión de los hechos, su respuesta inmediata —“De eso no te voy a contestar nada”— revela una actitud de desprecio hacia la rendición de cuentas.
Desviación del debate central
Cuauhtémoc Estrada por su parte, califica la denuncia por violencia política de género en su contra de Rosana Díaz como un intento de convertir el Congreso en una «telenovela»; Estrada busca reposicionar el foco en la «traición» de los 20 legisladores que aprobaron el Fortalecimiento Financiero 2026. Esta maniobra no solo minimiza el impacto de la denuncia por violencia política, sino que también subraya divisiones internas en Morena, donde las lealtades partidistas chocan con decisiones legislativas mayoritarias, potencialmente erosionando la cohesión del grupo parlamentario.
Implicaciones financieras del voto
La aprobación del paquete financiero genera preocupaciones significativas sobre la sostenibilidad fiscal del estado, como lo enfatiza Estrada Sotelo al mencionar un incremento de deuda por tres mil millones de pesos y el refinanciamiento de quince mil millones adicionales. Políticamente, esto refleja un patrón en gobiernos locales donde medidas de endeudamiento se justifican como necesarias, pero arriesgan la estabilidad económica a largo plazo.
Estrada ya le quiere cortar
Estrada adopta una postura conciliadora al expresar respeto por la decisión de Díaz y destacar su amistad de cuatro años, lo que podría ser una táctica para desdramatizar el conflicto y evitar escaladas internas. Sin embargo, esta retórica choca con su desconocimiento de los agravios alegados durante dos años, sugiriendo posibles dinámicas de poder desiguales dentro de la bancada. Esto evidencia tensiones de género en la política mexicana, donde acusaciones de violencia política contra mujeres legisladoras destacan la necesidad de mecanismos más robustos para proteger derechos individuales, alineándose con reformas recientes en materia de paridad y equidad, por supuesto no hablamos de este evento, sino de una práctica común.
Rol de la comisión partidista
Al delegar las determinaciones a la Comisión de Honor y Justicia de Morena, Estrada refuerza la autoridad interna del partido sobre conflictos legislativos, evitando intervenciones externas que podrían politizarse aún más. Esta aproximación subraya la estructura jerárquica de Morena, donde instancias como esta comisión actúan como árbitros en disputas, pero también arriesgan percepciones de opacidad si no se resuelven con transparencia. En un panorama más amplio, este caso ilustra cómo los partidos políticos en México manejan disidencias internas, potencialmente impactando la disciplina partidista.
PRI: puertas abiertas a ex militantes
La dirigencia del PRI en Chihuahua, encabezada por Alex Domínguez, apuesta por una política inclusiva que busca reintegrar a militantes y ex militantes para fortalecer su base territorial. Esta aproximación no solo responde a la necesidad de unidad interna, sino que refleja una táctica pragmática para contrarrestar la fragmentación partidista que ha afectado al tricolor desde las elecciones de 2018. Al priorizar el diálogo con perfiles ajenos pero afines, el PRI pretende reconstruir su estructura desde lo local, reconociendo que la solidez nacional depende de victorias estatales, una lección aprendida de pasadas derrotas electorales.
