Ciudad Juárez, Chihuahua. – En un anuncio que ha marcado el fin de una era en la gestión hidráulica de la frontera, Sergio Nevárez Rodríguez presentó su renuncia irrevocable como Director Ejecutivo de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS) de Ciudad Juárez. La salida, efectiva a partir de hoy, cierra casi cuatro años de un liderazgo que impulsó inversiones históricas y enfrentó desafíos estructurales en el suministro de agua potable y alcantarillado para más de 1.5 millones de habitantes.
Nevárez asumió el cargo en octubre de 2021, al inicio de la administración estatal encabezada por la gobernadora María Eugenia Campos Galván. Bajo su dirección, la JMAS realizó obra por cerca de 5 mil millones de pesos con recursos propios, un monto sin precedentes que nadie había logrado atraer previamente para obras en la región. Programas emblemáticos como «Agua para Todos» beneficiaron a colonias marginadas, rehabilitando redes de drenaje obsoletas y extendiendo el servicio a zonas de crecimiento urbano acelerado. «Hemos enfrentado infraestructura abandonada, ausencia de aportaciones federales y un boom poblacional que demandaba soluciones urgentes», expresó Nevárez en su mensaje de despedida publicado en Facebook, donde agradeció a la ciudadanía y a la gobernadora por la oportunidad de servir.
La renuncia, tras una «profunda reflexión», fue confirmada por Campos durante una rueda de prensa en Chihuahua. «Le agradecemos mucho a Sergio Nevárez el tiempo que estuvo apoyándonos. Ya cumplió su ciclo en la JMAS; él tiene otras prioridades en el ámbito político con otras personas», declaró la mandataria, enfatizando que se trata de un cierre natural y no de presiones externas.
Trabajadores de la JMAS y el sector empresarial observan con expectativa el nombramiento de su sucesor, aún no anunciado por el Gobierno del Estado. Mientras, Nevárez reafirma su compromiso: «Mi trabajo por Juárez no se detiene. Estaré donde las y los juarenses me permitan». Su legado, marcado por eficiencia y controversias, deja un vacío en una institución clave para la sostenibilidad de la ciudad. En un contexto de escasez hídrica crónica, su gestión será recordada como un puente hacia la modernización, aunque abre interrogantes sobre la continuidad de las reformas.



