Jerusalén, Israel.– El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, pidió formalmente este jueves al presidente Isaac Herzog un indulto que ponga fin a su largo juicio por corrupción, argumentando que mantener el proceso abierto daña el “interés público” y profundiza las divisiones internas en un momento de alta tensión de seguridad.
En una carta de una página hecha pública el domingo, Netanyahu no admite culpabilidad ni promete abandonar la política, pero reconoce que el juicio se ha convertido en “un punto focal de feroz controversia” y asume “amplia responsabilidad pública” por sus consecuencias. “Aunque en mi interés personal está demostrar mi inocencia en los tribunales, el interés público dicta lo contrario”, escribió el primer ministro, que lleva cinco años en el banquillo mientras ejerce el cargo.
La solicitud llega semanas después de que su principal aliado internacional, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, enviara una carta pública a Herzog pidiendo “un indulto total” para Netanyahu, al que describió como “un formidable y decisivo primer ministro en tiempos de guerra que ahora guía a Israel hacia una era de paz”.
La oposición estalló de inmediato. El líder centrista Yair Lapid exigió que cualquier indulto exija admisión de culpa, arrepentimiento y retiro inmediato de la política. Desde la izquierda, Yair Golan fue más contundente: “Solo alguien culpable pide indulto”. Una encuesta del Canal 12 de mediados de noviembre mostró que el 48 % de los israelíes rechaza un perdón incondicional, frente al 44 % que lo apoya.
Por el contrario, aliados de la coalición como el ultraderechista Itamar Ben Gvir celebraron la iniciativa y la calificaron de “crucial para la seguridad del Estado”.
Herzog confirmó la recepción de la petición y aseguró que la estudiará “con gran cuidado y responsabilidad”. Expertos del Instituto para la Democracia de Israel recuerdan que, históricamente, los indultos presidenciales se conceden tras condena firme y no durante o antes del juicio, por lo que la solicitud plantea un precedente delicado.
Netanyahu, primer jefe de Gobierno israelí procesado en activo, enfrenta tres causas por soborno, fraude y abuso de confianza. La más grave le acusa de conceder favores regulatorios millonarios a cambio de cobertura mediática favorable. Su testimonio, iniciado en diciembre de 2024, acumula repetidos aplazamientos.
La decisión final queda ahora en manos del presidente Herzog en medio de una sociedad israelí profundamente polarizada.



