Ciudad Juárez, Chih.- El futbol femenil en la frontera ha encontrado a su guardiana más joven. Con apenas 16 años de edad, la juarense Serena Idali Fonseca Alfaro se ha colocado en el radar del balompié profesional y de los selectivos nacionales, consolidando una carrera que inició en las canchas escolares de Ciudad Juárez y que hoy la tiene concentrada en una de las instituciones más importantes del país.
Su camino comenzó a los seis años, inspirada por la trayectoria de su padre, Héctor Fonseca Aguijo, quien recuerda que el interés de su hija por el balón fue inmediato. Sin embargo, su destino no estaba en la delantera ni en el mediocampo, sino bajo los tres postes, una posición que exige un temperamento frío y un liderazgo natural que Serena comenzó a desarrollar desde la infancia.
El talento de la arquera fronteriza llamó la atención del profesor César Vidaña cuando ella tenía ocho años. Esa observación le abrió las puertas del Centro de Capitalización Futbolística, CECAF Juárez, un espacio clave donde junto a los entrenadores Jaime Vidaña y Jorge Ramírez construyó sus bases técnicas y tácticas. Su paso por torneos locales, estatales y nacionales de categorías infantiles confirmó que su nivel competitivo estaba por encima del promedio.
Este desempeño captó el interés del Club de Futbol Pachuca. Actualmente, la joven chihuahuense radica en el estado de Hidalgo, dentro de las instalaciones de la Universidad del Futbol. Este complejo de alto rendimiento le permite mantener un equilibrio estricto entre sus estudios de preparatoria y sus entrenamientos de nivel profesional, diseñados especialmente para formar a las porteras de los equipos sub 15, sub 19 y de la primera división.
El proceso formativo de Fonseca Alfaro avanza a paso firme. Tras superar con éxito dos filtros institucionales de alta exigencia, la meta juarense se encuentra ahora en la antesala de una evaluación definitiva que podría integrarla de manera formal a la Selección Mexicana de Futbol Femenil. A la par de este objetivo con el combinado nacional, la jugadora mantiene la mirada puesta en el balompié europeo a mediano plazo, respaldada por la disciplina que la ha llevado desde las canchas de tierra en Juárez hasta el profesionalismo.



