Ciudad Juárez, Chih.- Elementos de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM), el Ejército Mexicano y la Guardia Nacional detuvieron la tarde del viernes 21 de noviembre a José Luis P. F., de 21 años, en posesión de una bazuca, armas de fuego, miles de cartuchos y más de dos kilogramos y medio de droga sintética, entre cristal y fentanilo. El joven, quien cuenta con una orden de aprehensión vigente desde el 8 de noviembre de 2023 por delitos contra la salud, fue interceptado durante un operativo de las Bases de Operación Interinstitucional (BOI) en el Parque Industrial FINSA.
La intervención ocurrió alrededor de las 16:00 horas, cuando una célula BOI realizaba patrullajes de vigilancia en la zona industrial. Los agentes observaron un Ford Fusión guinda, modelo 2007, circulando a exceso de velocidad por el bulevar Independencia, lo que generó sospechas. Tras marcarle el alto en el cruce con el bulevar Manuel Talamás Camandari, procedieron a una inspección de rutina que derivó en el hallazgo del arsenal. «La maniobra imprudente del conductor alertó a los elementos, quienes actuaron con prontitud para evitar riesgos mayores», informó Adrián Sánchez Contreras, vocero de la SSPM.
En el interior del vehículo, los federales y municipales aseguraron una pistola calibre 9 milímetros con cargador abastecido de 15 cartuchos útiles, así como un revólver calibre .45 con cinco municiones. En la cajuela, el botín fue más extenso: una lanzacohetes marca «Rocket» calibre .66 milímetros, un chaleco antibalas negro con placa balística y una mochila que contenía 2,260 cartuchos calibre .223, 73 de 9 milímetros, 60 de .45 y 100 de .22. Lo más alarmante fueron las drogas: cinco bolsas con cristal metanfetamina por más de dos kilogramos y seis paquetes con más de seis mil pastillas de fentanilo, equivalentes a 600 gramos y un valor estimado en millones de pesos en el mercado negro.
José Luis P. F. fue puesto a disposición del Ministerio Público Federal, donde enfrenta cargos por delitos contra la salud en la modalidad de narcomenudeo y posesión ilegal de armas de uso exclusivo del Ejército. La orden pendiente, emitida hace dos años por la Fiscalía General de la República, lo vincula a actividades previas de distribución de estupefacientes en la región. Fuentes judiciales indican que las investigaciones preliminares apuntan a su posible integración en redes locales de tráfico, aunque no se ha confirmado afiliación a cárteles específicos como el de Sinaloa o Juárez, que dominan la plaza.
Este aseguramiento se enmarca en el auge de las BOI, estrategia impulsada por el gobierno estatal desde septiembre de 2025 para reforzar la seguridad en zonas de alto riesgo como Juárez. Hasta la fecha, estas células mixtas han sumado más de 20 operativos en la ciudad, con decomisos de armas y drogas que superan los 50 millones de pesos en valor callejero. «Las BOI representan un avance en la coordinación interinstitucional, inhibiendo la operatividad de grupos delictivos», destacó la gobernadora Maru Campos en una reciente sesión de la Mesa de Seguridad.



