Santiago, Chile.- Con más del 62% de mesas escrutadas, la izquierda y la ultraderecha definen el futuro político del país ante un electorado marcado por el descontento.
Las elecciones presidenciales y parlamentarias de Chile celebradas este domingo 16 de noviembre de 2025 han marcado un giro decisivo en la sucesión de Gabriel Boric, cuyo gobierno concluye en medio de críticas por inseguridad y estancamiento económico. Con el 62.7 por ciento de las 40,900 urnas escrutadas, Jeannette Jara, candidata de la coalición oficialista de izquierda, lidera con el 26.63 por ciento de los votos, seguida de cerca por José Antonio Kast, del Partido Republicano, con el 24.25 por ciento. Ambos disputarán la segunda vuelta el 14 de diciembre, en un duelo que polarizará al país entre propuestas de continuidad progresista y un retorno a políticas de mano dura.
Jara, abogada de 51 años y exministra del Trabajo en el gabinete de Boric, representa la unidad de la izquierda tras el proceso constituyente fallido de 2022. Militante del Partido Comunista, su campaña enfatizó reformas laborales, como la reducción de la jornada a 40 horas y el fortalecimiento de pensiones, junto a un énfasis en equidad de género y derechos sociales. «Somos un país grande», declaró al celebrar su avance, refutando la narrativa catastrófista de sus rivales y denunciando campañas de desinformación en redes sociales. Su liderazgo preliminar refleja un respaldo en regiones urbanas como la Metropolitana y el Biobío, donde el oficialismo retiene bases leales pese al desgaste de Boric, cuya aprobación ronda el 25 por ciento según encuestas previas.
Kast, de 59 años y líder de la ultraderecha, regresa a la contienda por tercera vez tras derrotas en 2017 y 2021. Abogado de familia de origen alemán, exdiputado y fundador del Partido Republicano, ha moderado su discurso para atraer a votantes moderados, evitando referencias directas a la dictadura de Augusto Pinochet, que admiraba en campañas pasadas. Su plataforma prioriza la lucha contra la delincuencia con mayor presencia policial y penas más severas, además de recortes fiscales para reactivar la economía. «La unidad por Chile es esencial», respondió al respaldo de Evelyn Matthei, candidata de Chile Vamos que obtuvo solo el 13.04 por ciento y visitó su comando para felicitarlo. El republicano consolida fuerzas de la derecha, sumando apoyos de Johannes Kaiser, del Partido Libertario, quien con el 13.94 por ciento confirmó su voto en la balotaje, y de Matthei, elevando el bloque conservador por encima del 50 por ciento en conjunto.
El presidente Boric, desde el Palacio de La Moneda, felicitó a ambos contendientes y llamó al diálogo: «Confío en que el respeto y el cariño por Chile primarán sobre las diferencias». Su intervención busca calmar tensiones en un contexto de voto obligatorio por primera vez desde el retorno a la democracia en 1990, que impulsó la participación estimada en 80 por ciento, aunque generó filas y excusas por 337,390 casos reportados por Carabineros. Incidentes menores, como la detención de un hombre con arma blanca cerca del local de votación de la ministra Camila Vallejo, o el calor sofocante de 27 grados en Santiago, marcaron la jornada, que también incluyó celebridades como el futbolista Arturo Vidal ejerciendo su sufragio en San Joaquín.
En las regiones norteñas, Franco Parisi, del populista Partido de la Gente, sorprendió con el 19.05 por ciento, superando expectativas en Arica y Antofagasta gracias a su crítica al establishment. Sin embargo, su tercera posición lo deja fuera del balotaje, aunque podría influir en la dispersión de votos. El escrutinio parlamentario, que renovará 155 diputados y 23 senadores, avanza más lento y apunta a un Congreso fragmentado, con independientes y listas opositoras ganando terreno.
Esta elección, bajo la sombra de protestas de 2019 y reformas pendientes, refleja un país dividido: la izquierda defiende avances sociales ante un PIB estancado al 2 por ciento anual, mientras la derecha capitaliza el temor a la inseguridad, con homicidios subiendo 30 por ciento en cuatro años. Analistas prevén una campaña feroz en la segunda vuelta, donde Jara buscará unir a progresistas y Kast atraerá a desencantados de Boric. El ganador asumirá en marzo de 2026, heredando desafíos como la migración y la desigualdad, que definieron el mandato saliente.



