Ciudad de México.- El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció el 26 de febrero de 2026 una recompensa de hasta 5 millones de dólares por cada uno de los hermanos René y Alfonso Arzate García —un total de 10 millones— por información que conduzca a su arresto y/o condena, al considerarlos operadores clave del Cártel de Sinaloa en la plaza de Tijuana.
Los hermanos Arzate García, René y Alfonso, han emergido como figuras clave del Cártel de Sinaloa en la plaza de Tijuana, Baja California, donde controlan operaciones de narcotráfico desde hace más de 15 años.
René Arzate García, de 42 años y conocido con los alias “La Rana”, “General” o “Apa”, es señalado por autoridades estadounidenses como un líder de alto rango que coordina el tráfico de fentanilo, cocaína y metanfetamina hacia Estados Unidos, además de lavar millones de dólares procedentes de esas actividades. Nació el 11 de junio de 1983 en México, mide aproximadamente 1.83 metros y pesa alrededor de 100 kilogramos. En febrero de 2026, una acusación federal sustitutiva en el Distrito Sur de California lo imputó por narcoterrorismo, apoyo material a una organización terrorista extranjera designada, conducción de una empresa criminal continua y múltiples conspiraciones relacionadas con drogas y lavado de dinero.
Su hermano Alfonso Arzate García, de 52 años y apodado “Aquiles”, comparte el control de la misma plaza fronteriza. Ambos son descritos por la DEA y el Departamento de Estado como operadores esenciales que mantienen el dominio del cártel en Tijuana a pesar de conflictos internos y con grupos rivales. Según reportes oficiales, utilizan violencia extrema —incluyendo secuestros y ejecuciones—, tejen alianzas estratégicas y corrompen a funcionarios políticos y policiales para proteger sus rutas de tráfico.
Las autoridades estadounidenses los acusan desde 2014 por delitos de narcotráfico. En 2023, el Departamento del Tesoro los designó como capos de la droga bajo la orden ejecutiva relacionada con la proliferación de fentanilo. La recompensa anunciada en febrero de 2026 los posiciona como componentes críticos del mando y control del Cártel de Sinaloa en un corredor fronterizo estratégico.
A pesar de la presión internacional y de que René Arzate García figura en la lista de buscados del FBI, se cree que ambos permanecen en México, principalmente en la zona de Tijuana y municipios aledaños. Expertos en crimen organizado los sitúan en un nivel de relevancia comparable al de facciones como “Los Chapitos” o “Los Mayos” dentro del reacomodo actual del cártel.