El Paso, Texas.- La presidenta Claudia Sheinbaum negó contar con información oficial que sustente la versión estadounidense sobre una presunta incursión de drones de cárteles mexicanos en el espacio aéreo de El Paso, Texas. Tras el cierre abrupto del aeropuerto fronterizo, la mandataria calificó los señalamientos como especulaciones y anunció que su administración realizará una investigación independiente para determinar las causas reales del incidente que afectó la conectividad en la frontera.
Mientras tanto, en el Congreso de Estados Unidos, la explicación de la administración Trump ha perdido fuerza frente a reportes que apuntan a una falla de coordinación interna. Investigaciones legislativas sugieren que el cierre fue provocado por el despliegue de tecnología láser militar por parte de la patrulla fronteriza, la cual no había sido evaluada por la autoridad de aviación. Incluso, se analiza la posibilidad de que el sistema fuera activado por error tras detectar un globo de fiesta en lugar de una amenaza real.
Senadores republicanos y demócratas han exigido comparecencias de los titulares de la FAA y el Pentágono para esclarecer por qué se puso en riesgo la seguridad de los vuelos comerciales al utilizar armas de alta energía sin protocolos de comunicación con las autoridades locales. El episodio ha dejado al descubierto una profunda fractura en la comunicación de las agencias federales estadounidenses respecto al uso de tecnología de defensa en zonas urbanas.