Ciudad de México.- México y la Unión Europea formalizaron la firma del Acuerdo Global Modernizado, un pacto comercial y político que renueva las bases de su relación bilateral tras casi una década de intensas negociaciones técnicas. La ceremonia oficial se llevó a cabo en la Ciudad de México y estuvo encabezada por la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, junto a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa. Esta actualización sustituye al tratado original vigente desde el año 2000, ampliando la cooperación económica en un contexto de crecientes tensiones arancelarias a nivel internacional.
El nuevo marco normativo elimina los aranceles para prácticamente el 99 por ciento de las mercancías intercambiadas entre ambas regiones, abriendo un mercado preferencial para más de 450 millones de consumidores en el viejo continente. A diferencia del pacto anterior, enfocado casi de forma exclusiva en la industria manufacturera, el documento actual incorpora apartados estratégicos sobre comercio digital, compras gubernamentales, inversiones recíprocas, combate a la corrupción y protección de los derechos humanos. Asimismo, establece regulaciones específicas para facilitar el flujo de materias primas críticas y simplificar los trámites aduanales.
Una de las modificaciones más relevantes se centró en el sector agroalimentario, donde se acordó una tasa cero de aranceles para diversos productos de exportación bajo un esquema de cuotas reguladas. Entre los alimentos beneficiados por la apertura destacan el pollo, el espárrago y las frutas en conserva de origen mexicano, así como la leche en polvo, los quesos, las pastas y la carne de cerdo procedentes de Europa. De igual forma, el convenio estipula facilidades normativas para la importación y exportación de vehículos eléctricos y baterías entre ambos mercados.
La firma definitiva del acuerdo se había postergado debido a las discrepancias técnicas en torno a las reformas energéticas de México, las cuales otorgan prioridad constitucional a las empresas estatales y limitaban el alcance de los inversores europeos. Para destrabar el proceso, los negociadores ajustaron las cuotas de exportación mexicanas en rubros como la carne de res y el etanol. De acuerdo con estimaciones de la Secretaría de Economía, esta modernización del andamiaje legal permitirá un incremento del 50 por ciento en las exportaciones mexicanas hacia la Unión Europea para el año 2030, consolidando al bloque europeo como el segundo mayor inversionista extranjero en el país.
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