Uruapan, Michoacán.- Las investigaciones por el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo Rodríguez, ocurrido el 1 de noviembre de 2025 durante el Festival de las Velas en la plaza principal del municipio michoacano, avanzan con revelaciones impactantes sobre una traición desde su propio equipo.
Este lunes, tras la audiencia inicial, un juez vinculó a proceso a Samuel N, exdirector de Relaciones Públicas y Protocolo del Ayuntamiento, y a Josué Eulogio N (alias «El Viejito»), taxista y presunto vendedor de droga. Ambos enfrentan cargos por homicidio calificado y lesiones calificadas, con prisión preventiva oficiosa.
Según la declaración del taxista, conocida como «El Viejito», conoció a Samuel N a través de un familiar y lo convenció de filtrar información sobre los movimientos del alcalde. El funcionario compartió detalles de la agenda y ubicación de Manzo el día del crimen a cambio de dos grapas de cocaína. El taxista confesó dedicarse a la narcomenudeo en Uruapan desde hace dos años y transmitió los datos a una célula delincuencial, posiblemente ligada al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Samuel N justificó su colaboración afirmando que «ya estaba hasta la madre» de Carlos Manzo, a quien acusó de «hacer un cagadero» y tenerlo «de arriba para abajo». Las autoridades confirmaron que ambos conocían el plan al menos 15 días antes del atentado, y que la información se compartió en un grupo de WhatsApp utilizado para coordinar el ataque.
El fiscal de Michoacán, Carlos Torres Piña, confirmó en entrevista con Milenio Televisión la existencia de filtraciones internas: «Desde adentro le informaban el minuto a minuto a esta organización delincuencial sobre los momentos y circunstancias en que el alcalde tenía cierta movilidad». Torres desmintió la detención de Yesenia Méndez, secretaria particular de Manzo y de la actual alcaldesa Grecia Quiroz (viuda del edil), aclarando que solo fue citada a declarar, al igual que otros funcionarios que han colaborado voluntariamente.
La investigación sigue activa. Quedan pendientes localizaciones, como la del jefe de escoltas del alcalde, y se prevén más detenciones. Hasta ahora suman más de una docena de implicados vinculados al caso, en un crimen que evidenció vulnerabilidades en la seguridad del munícipe, quien había denunciado amenazas del crimen organizado.