- Todo el territorio mexicano
- Espacio aéreo de Centroamérica (incluyendo Panamá)
- FIR Bogotá y Guayaquil (Colombia y Ecuador)
- Región oceánica de Mazatlán
- Porciones del océano Pacífico oriental
La FAA señala que las operaciones militares estadounidenses —que pueden realizarse a altitudes de crucero o inferiores y sin transpondedores activos— representan un peligro potencial para la aviación civil en todas las fases del vuelo (crucero, llegada y salida).Entre los riesgos específicos se mencionan:
- Interferencia intencional o no intencional en las señales GNSS
- Pérdida temporal o degradación severa de la navegación por satélite
- Situaciones de proximidad peligrosa con aeronaves militares
La agencia recomienda a los operadores:
- Extremar precauciones al planificar y ejecutar vuelos en las zonas afectadas
- Contar con procedimientos alternativos ante pérdida de GNSS (RNAV convencional, navegación inercial, etc.)
- Reportar inmediatamente cualquier anomalía o degradación de señal
- Mantenerse informados de actualizaciones de NOTAMs
La medida tiene una duración inicial de 60 días y surge en el contexto de la elevada presencia militar estadounidense en la región tras la operación que derivó en la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro a principios de enero de 2026, así como las recientes amenazas del presidente Donald Trump de acciones militares contra objetivos relacionados con cárteles en México y otros países.



