Ciudad de México.- Una pipa de gas de la empresa juarense Transportadora Silza, con capacidad de 49,500 litros, volcó y explotó, causando al menos 4 fallecidos y más 70 heridos, el incidente ocurrido el 10 de septiembre en el puente La Concordia, en la alcaldía Iztapalapa, Ciudad de México.
La Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), dependiente de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), señaló que Transportadora Silza no tenía una póliza de seguro vigente para el semirremolque involucrado. Esto incluye tanto la póliza de responsabilidad civil como la de responsabilidad por daño ambiental, que son requisitos obligatorios para operar vehículos de transporte de materiales peligrosos como el gas licuado de petróleo (GLP).
La ASEA verificó que, en 2025, Transportadora Silza no presentó ninguna solicitud para registrar pólizas de seguro relacionadas con los permisos de transporte del vehículo involucrado. Esto representa una grave irregularidad, ya que la normatividad mexicana exige que los vehículos que transportan sustancias peligrosas cuenten con seguros vigentes para cubrir posibles daños a terceros o al medio ambiente.
El semirremolque cargó gas en la Terminal Marítima Gas Tomza, S.A. de C.V., una planta de almacenamiento con permiso G/029/LPA/2010. Aunque esta planta había registrado una póliza de seguro el 20 de septiembre de 2024, esta venció el 12 de junio de 2025, lo que significa que, al momento del incidente, la póliza no estaba vigente.
Además, la planta intentó registrar una nueva póliza en 2025 para actividades de almacenamiento de GLP, pero la solicitud fue desechada por la ASEA, dejando a la terminal sin un seguro vigente registrado ante la autoridad.
La explosión ocurrió a las 14:20 horas tras la volcadura de la pipa, lo que provocó un incendio de grandes proporciones. El saldo inicial reporta 4 personas fallecidas y más de 70 lesionadas, algunas de las cuales podrían estar en estado crítico.
El incidente afectó la infraestructura urbana, causando el cierre temporal de la estación Santa Marta del Cablebús y el Metro, así como el pánico entre pasajeros de un trolebús cercano, quienes presenciaron el momento exacto de la explosión.
La ASEA ha iniciado un protocolo técnico para determinar la causa raíz del accidente, conforme a las normativas de la Semarnat. Este análisis busca identificar si hubo fallas operativas, mecánicas o administrativas atribuibles a Transportadora Silza o a la Terminal Marítima Gas Tomza.
Inspectores de la ASEA y de la Comisión Nacional de Energía (CENACE) están colaborando en el lugar de los hechos con la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México para recopilar evidencias y esclarecer las responsabilidades.
En caso de confirmarse irregularidades, como la falta de seguros o fallos en la operación, la ASEA ha advertido que aplicará sanciones conforme a la legislación vigente, que podrían incluir multas, suspensión de actividades o incluso la revocación de permisos.
En México, el transporte de materiales peligrosos, como el gas licuado de petróleo, está regulado por la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos, así como por normas específicas de la Semarnat y la ASEA. Estas regulaciones exigen que los operadores cuenten con permisos actualizados, pólizas de seguro vigentes y cumplan con protocolos de seguridad para prevenir accidentes.
La falta de una póliza de seguro vigente no solo representa una violación administrativa, sino que también agrava la situación en términos de responsabilidad civil, ya que dificulta la compensación a las víctimas y la reparación de daños ambientales o materiales.
El accidente generó una respuesta inmediata de los servicios de emergencia y autoridades locales. La reanudación del servicio en la estación Santa Marta del Cablebús y el Metro indica que se están tomando medidas para restablecer la normalidad en la zona.
El accidente en el puente La Concordia pone en evidencia fallas graves en la gestión de Transportadora Silza y la Terminal Marítima Gas Tomza, particularmente en la falta de pólizas de seguro vigentes, lo que constituye una violación a la normatividad mexicana. La investigación en curso determinará las causas específicas del siniestro y las responsabilidades correspondientes. Este incidente subraya la necesidad de fortalecer los controles regulatorios y la supervisión en el transporte de materiales peligrosos para prevenir tragedias similares en el futuro.



