Ciudad de México.- A unos días de que arranque el Mundial de Futbol, la promesa de una llegada masiva de millones de turistas a México se debilita para el sector hotelero. Datos del sistema de la Secretaría de Turismo (Sectur) revelan que las principales ciudades sede reportan bajas tasas de ocupación en el primer cuatrimestre del año, afectadas por tarifas infladas, boletos costosos y recientes eventos de inseguridad que impactaron la imagen del país a nivel internacional.
En Guadalajara, donde se disputarán cuatro de los 13 partidos programados para el país, la ocupación hotelera promedió apenas un 45.2% entre enero y abril, registrando su tercer año consecutivo a la baja y el peor arranque desde 2022. Por su parte, Monterrey reportó un 58.9% de habitaciones vendidas, lo que representa su segunda caída al hilo. La Ciudad de México es la única sede con un balance positivo, al alcanzar un 57.7% de ocupación, aunque actualmente las reservas específicas para el torneo se estiman en un 60%.
Especialistas del sector atribuyen este escenario a una sobreexpectativa comercial. Armando Bojórquez Patrón, presidente de la Asociación para la Cultura y el Turismo en América Latina (Actual), explicó que muchos establecimientos cuadruplicaron sus precios de hospedaje de manera anticipada. Aunque los hoteles comenzaron a bajar sus tarifas ante la falta de demanda, el ajuste llegó tarde para atraer a los viajeros, quienes también enfrentan vuelos costosos y entradas complejas de adquirir.
A pesar de que la Sectur, dirigida por Josefina Rodríguez Zamora, mantiene un pronóstico histórico de 5.5 millones de visitantes adicionales para el evento, organismos como la Federación Mexicana de Asociaciones Turísticas (Fematur) calificaron la cifra de irreal. Voces de la industria y agencias de viajes estiman que, al tratarse de una subsede con solo 13 partidos frente a los 78 que albergará Estados Unidos, la cifra real de turistas extranjeros oscilará entre los 600 mil y el millón de visitantes.
A la oferta encarecida se sumó la falta de promoción oportuna para contrarrestar notas negativas en medios internacionales, tales como las movilizaciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y hechos delictivos recientes. Académicos de la Universidad Iberoamericana señalaron que, además del reto de seguridad, el país carece de la infraestructura óptima para capitalizar áreas clave del torneo como los Fan Fest, que concentran un volumen de personas mucho mayor que los propios estadios.



