La Habana, Cuba.- El éxodo de empresas internacionales y el creciente aislamiento financiero asestan un nuevo golpe a la ya deteriorada economía de Cuba. El Banco Central de Cuba anunció que, a partir de este sábado, quedarán suspendidas en toda la isla las transacciones con las tarjetas de crédito y débito Visa y Mastercard para los visitantes extranjeros no estadounidenses, una medida que restringe de forma drástica las operaciones comerciales y el consumo turístico en el país.
Esta desconexión financiera responde a la intensificación de las sanciones económicas y la presión política ejercida por la administración del presidente estadounidense Donald Trump hacia el gobierno de La Habana. Cabe destacar que los ciudadanos estadounidenses ya tenían prohibido el uso de sus tarjetas bancarias en territorio cubano debido a las regulaciones del embargo, por lo que esta nueva restricción afecta directamente a turistas y empresarios de otras nacionalidades que sostenían el flujo de divisas.
El retiro de corporaciones globales y la suspensión de estos métodos de pago internacionales profundizan la crisis de una economía que padece una severa escasez de alimentos, combustible y medicamentos, sumado a constantes apagones que afectan la actividad productiva. Para la isla, el turismo representa uno de los motores principales de captación de moneda extranjera, por lo que analistas anticipan un impacto inmediato en la recaudación de ingresos y en la confianza de los pocos inversionistas que permanecían en el mercado cubano.
Hasta el momento, las autoridades bancarias de la isla no han detallado alternativas inmediatas para el cobro de servicios a gran escala, más allá del uso de efectivo en monedas autorizadas o sistemas de pago locales, lo que incrementa la incertidumbre logística para las aerolíneas, cadenas hoteleras y proveedores extranjeros que aún operan en el país caribeño.



