Chihuahua, Chih. En medio de un clima de alta tensión política y fractura interna, un par de centenares de militantes y simpatizantes del Partido Acción Nacional (PAN) protagonizaron una intensa manifestación a las afueras de las instalaciones del Comité Directivo Estatal (CDE), ubicadas sobre la tradicional avenida Zarco de esta ciudad capital.
La protesta, que congregó a bases blanquiazules inconformes con el rumbo institucional que ha tomado el partido tras la detención y reclusión del exfiscal general César Jáuregui Moreno en el penal federal de máxima seguridad de El Altiplano, obligó a la dirigencia a abrir un canal de diálogo. Derivado de la presión en la calle, se permitió el acceso a una reunión a puerta cerrada a una media docena de liderazgos clave de la campaña de Jáuregui, entre los que destacaron figuras como Juan Blanco Zaldívar, Roberto Lara Rocha y René Sotelo.
Al concluir el encuentro privado, los operadores políticos salieron a informar a la base militante sobre los acuerdos pactados con la presidenta del CDE, Daniela Álvarez. Entre los puntos medulares acordados destaca la exigencia formal para que el dirigente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, se desplace a la ciudad de Chihuahua a la brevedad posible con el propósito de instalar una mesa de diálogo y consenso que contenga la crisis partidista.

Asimismo, los manifestantes exigieron luchar por la inmediata liberación de César Jáuregui para que pueda reincorporarse a sus actividades proselitistas y a su campaña rumbo a la alcaldía, además de demandar que se cumplan a cabalidad los acuerdos políticos que Santiago Taboada estableció con el panismo chihuahuense la semana pasada, apenas días antes de la captura del exfuncionario.
Durante los posicionamientos públicos ante la concurrencia, el debate político evidenció las prioridades y fricciones del bloque. Roberto Lara Rocha y Juan Blanco Zaldívar tomaron la palabra. Blanco Zaldívar, quien fungió como el segundo orador, reconoció que las simpatías personales e institucionales del grupo estaban con Jáuregui Moreno y que lo primordial era exigir su libertad; sin embargo, advirtió que la preocupación central debía ser el partido, cuyo objetivo estratégico prioritario es garantizar la victoria de Marco Bonilla para la gubernatura y conservar el poder estatal en 2027.
Por su parte, la dirigente estatal Daniela Álvarez mantuvo una postura sumamente discreta durante su intervención, limitándose a remitir a los asistentes al video difundido la tarde del lunes para reiterar que su postura oficial ya había sido fijada. No obstante, el desarrollo del mitin estuvo marcado por la hostilidad de las bases hacia la cúpula del Ejecutivo estatal: las menciones de los oradores alusivas a la postura de la gobernadora María Eugenia Campos Galván fueron interrumpidas de manera reiterada por gritos y abucheos al unísono de «¡Traidora, traidora!», reflejando el profundo rechazo al deslinde institucional del gobierno estatal respecto al ex fiscal. Las intervenciones de Lara, Blanco y la propia Álvarez también se vieron interrumpidas en múltiples ocasiones por consignas de exigencia de libertad para el detenido.



