Washington, D.C.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, destacó este martes el profundo giro político que atraviesa América Latina y celebró las victorias electorales de diversos dirigentes de la región a los que brindó su respaldo directo, asegurando que Sudamérica transita hacia un escenario de prosperidad bajo los nuevos liderazgos.
Durante un mensaje enfocado en la política exterior hemisférica, el mandatario estadounidense afirmó que la región se está convirtiendo en un lugar completamente diferente y que todos y cada uno de los líderes respaldados por su administración resultaron victoriosos en las urnas, destacando de manera particular el triunfo del nuevo presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella.
El intervencionismo y la influencia de Washington en los procesos electorales recientes se han manifestado en diversas naciones del continente. El caso más reciente se registra en Brasil, donde Trump expresó su abierta simpatía por la familia Bolsonaro tras el triunfo de Flávio Bolsonaro en la primera vuelta presidencial celebrada el pasado 4 de octubre, resultado calificado desde la Casa Blanca como una gran victoria.
A pocos días de celebrarse el balotaje frente a Luiz Inácio Lula da Silva, la relación bilateral se ha convertido en el eje central de la confrontación política en territorio brasileño. Mientras Lula ha cuestionado severamente a su contrincante acusándolo de estar subordinado a los intereses estadounidenses y poniendo en riesgo la soberanía nacional, Flávio Bolsonaro ha reivindicado sus vínculos con la administración de Washington, apostando por una mayor cooperación binacional en materia de seguridad y combate al crimen organizado.
Este patrón de intervención estadounidense se reflejó previamente en otros puntos de Latinoamérica. En Argentina, el propio Trump intervino de forma directa en el escenario político al respaldar al presidente Javier Milei previo a los comicios legislativos de octubre de 2025, periodo en el cual Washington articuló una línea de intercambio de divisas por 20 mil millones de dólares, condicionando públicamente la continuidad de la ayuda económica al resultado electoral bajo la advertencia de que no serían generosos en caso de una derrota.
Asimismo, en el proceso electoral presidencial de Honduras celebrado en noviembre de 2025, el mandatario republicano respaldó abiertamente al candidato conservador Nasry Tito Asfura en medio de fuertes señalamientos de injerencia extranjera. Incluso antes de concluir el cómputo oficial, Trump se adjudicó la victoria al señalar que apoyó a un contendiente que no marchaba a la cabeza en las encuestas, consolidando un tablero regional donde la Casa Blanca presume su tutela sobre los nuevos gobiernos del continente.


