Chihuahua, Chih.– La diputada panista Yesenia Reyes Calzadías elevó la voz en el Congreso local para exigir al Gobierno Federal una respuesta inmediata ante las devastadoras inundaciones que azotaron los municipios de Casas Grandes y Nuevo Casas Grandes, dejando a más de 170 familias en la incertidumbre y con pérdidas que superan los 140 domicilios dañados. En un exhorto aprobado por mayoría, la legisladora del Distrito 01 urgió a la Secretaría del Bienestar declarar la zona como área de desastre y desplegar un censo oficial que permita canalizar apoyos económicos y materiales, en un reclamo que resalta las desigualdades en la atención a emergencias nacionales.
Las precipitaciones intensas de octubre, que culminaron con el desbordamiento del río Piedras Verdes el 13 de octubre, transformaron calles y hogares en ríos de lodo en la Colonia Juárez y zonas aledañas de Nuevo Casas Grandes. Autoridades estatales reportan al menos 150 viviendas afectadas, de las cuales 30 registran daños totales, junto con escuelas como el Instituto Mexicano del Seguro Social No. 54 y espacios comunitarios que quedaron inutilizables. Familias enteras perdieron electrodomésticos, muebles y documentos esenciales, mientras corrientes desbordadas del río Casas Grandes y Palanganas obligaron al rescate de al menos seis personas en la madrugada.
Este no es un incidente aislado: la región noroeste de Chihuahua ha enfrentado crecidas similares en junio y septiembre de 2025, exacerbadas por el cambio climático y la falta de inversión en infraestructura hidráulica. Mientras el Gobierno del Estado, a través de la Coordinación Estatal de Protección Civil, entregó insumos básicos a 174 núcleos familiares desde el primer día —incluyendo maquinaria para limpieza y donaciones de asociaciones civiles—, la ausencia federal ha profundizado la brecha. «En Veracruz, Puebla o Querétaro, la Federación desplegó operativos masivos; aquí, en Chihuahua, las familias esperan en vano», lamentó Reyes durante la sesión plenaria.
Solidaridad local vs. responsabilidad nacional
Yesenia Reyes, originaria de Nuevo Casas Grandes y con una trayectoria de defensa de causas locales desde su elección en 2021 como diputada por el PAN, no escatimó en reconocer el esfuerzo estatal y municipal. Alcaldes como el de Nuevo Casas Grandes, que coordinaron brigadas de voluntarios, y senadoras como Andrea Chávez, quien duplicó donaciones para los afectados, han sido pilares en la recuperación inicial. Sin embargo, la panista insistió en que tales acciones no eximen al centro del país de su obligación constitucional.
«La resiliencia de la sociedad civil chihuahuense ha sido heroica, estirando la mano una y otra vez por sus vecinos. Pero la solidaridad de la gente no debe ser el sustituto de la responsabilidad del Estado», declaró Reyes, al recordar la desaparición del Fonden y la creación del Programa para el Bienestar de las Personas en Emergencia Social o Natural, un mecanismo federal que promete mitigar vulnerabilidades pero que, en la práctica, ignora a entidades del norte. El exhorto, que incluye mociones para indagar por qué no se emitió la declaratoria estatal de emergencia y por qué la Federación omitió la de junio, busca reglas claras y oportunas: desde la recuperación de documentos hasta la reposición de bienes perdidos.
Con este gesto, Reyes busca no solo alivio inmediato, sino un precedente de equidad en la distribución de recursos federales. «La promesa de mitigar la vulnerabilidad debe aplicarse por igual en todo el territorio nacional, desde las costas de Veracruz hasta la sierra de Chihuahua», concluyó la diputada, enfatizando que un censo serio es el primer paso para que las familias de Casas Grandes y Nuevo Casas Grandes recuperen su estabilidad. Mientras el Pleno del Congreso respalda el llamado con 19 votos a favor, la pelota queda en la cancha de la Secretaría del Bienestar: ¿responderá la Federación antes de que el invierno agrave la crisis, o Chihuahua seguirá a la sombra de las prioridades sureñas? La región espera, con el agua aún fresca en la memoria colectiva.



