Chihuahua, Chih.- La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, abrió este jueves el telón de la discusión nacional sobre la reforma electoral con un llamado firme al consenso entre entidades federativas, advirtiendo que cualquier transformación que busque robustecer la República no puede imponerse desde el centro, sino construirse desde la periferia con la escucha activa de los estados. En el arranque de la audiencia pública de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral, realizada en el auditorio del Museo Semilla, Campos Galván posicionó a Chihuahua como baluarte del federalismo vivo, recordando que los grandes saltos democráticos del país han fluido siempre de abajo hacia arriba, y no al revés.
Con un discurso que resonó como un eco de la historia republicana, la mandataria chihuahuense refrendó la vocación federalista de su gobierno al participar en este foro impulsado por la Presidencia de la República. «Hoy refrendamos esa vocación federalista y participamos activamente en la reflexión sobre el futuro electoral de México, con respeto al orden republicano pero también con la firme convicción de que la voz de Chihuahua deberá ser siempre escuchada», enfatizó Campos, ante un auditorio repleto de representantes políticos, académicos y ciudadanos convocados para este ejercicio de participación.

La gobernadora subrayó que las entidades federativas no son meros apéndices del poder central, sino «cimientos indivisibles de la República». En su visión, el consenso federal es el pegamento que une cambios profundos, evitando fracturas que debiliten al Estado mexicano. «Cuando el consenso federal acompaña los cambios, el Estado mexicano se fortalece para consolidar una transformación legítima, incluyente y duradera», agregó, aludiendo a la necesidad de que la reforma no sea un decreto vertical, sino un pacto horizontal que incorpore las realidades locales.
Este posicionamiento llega en un momento clave para el país, donde la Comisión Presidencial, instruida por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, busca modernizar un sistema electoral que, según analistas, arrastra rezagos en eficiencia y confianza ciudadana. La audiencia en Chihuahua forma parte de una gira nacional que prioriza la consulta amplia, con énfasis en mecanismos de ahorro operativo sin menoscabo de la certeza jurídica, un tema que Campos Galván defendió con vehemencia.
«La democracia no se defiende con discursos»
En un pasaje que generó aplausos entre los asistentes, la gobernadora defendió con pasión la autonomía de las autoridades electorales, tanto a nivel nacional como local. «Ninguna democracia puede sostenerse sin autoridades electorales autónomas, técnicas y cercanas. El INE y el Instituto Electoral de Chihuahua son pilares que no pueden erosionarse», declaró, aludiendo al artículo 116 constitucional, que otorga a cada entidad la libertad configurativa para adaptar la norma a su contexto ciudadano.
Campos Galván fue categórica al afirmar que «la democracia no se defiende con discursos, sino con procedimientos verificables y confiables». Desde el Ejecutivo estatal, se comprometió a impulsar ajustes en la legislación electoral local para armonizarla con la reforma federal, siempre priorizando la fiscalización reforzada y la distribución responsable del poder. «Apoyaremos las modificaciones que refuercen los mecanismos de fiscalización y promuevan el ahorro operativo en las instituciones sin sacrificar la certeza ni la seguridad jurídica, porque la libertad se preserva cuando el poder se distribuye con responsabilidad», precisó.
Este énfasis en la periferia como motor de cambio no es casual en el discurso de Campos: evoca los procesos de democratización mexicana que, históricamente, han germinado en estados como Chihuahua, con su tradición de resistencia y participación cívica. La mandataria recordó que la mayoría de los avances en el país han nacido «de la periferia hacia el centro y de abajo hacia arriba, nunca como una imposición desde el centro autoritario», un guiño sutil a tensiones pasadas entre federación y entidades.
Unidad nacional: Un llamado a instituciones sólidas y contrapesos reales
Cerrando su intervención con un tono de compromiso inquebrantable, Maru Campos reiteró el rol de Chihuahua como «aliado y líder del cambio» que fortalezca el federalismo. «Desde Chihuahua reiteramos nuestro compromiso con la unidad y el fortalecimiento del federalismo. El futuro de México exige instituciones sólidas, contrapesos reales y un federalismo vivo, donde cada entidad aporte su experiencia, su carácter y su visión», concluyó, invitando a un México donde el diálogo supere las divisiones partidistas.
Por su parte, Lázaro Cárdenas Batel, jefe de la Oficina de la Presidencia de la República, agradeció la participación de la gobernadora el foro como un espacio esencial para «poner al día el sistema y fortalecer la democracia, con un amplio ejercicio de participación ciudadana». Cárdenas Batel, quien acompañó el evento junto a funcionarios federales y locales, destacó que estas audiencias son el corazón de la reforma: un proceso inclusivo que recoja propuestas de todos los rincones del país para garantizar legitimidad.
La audiencia, que se extenderá durante el día con ponencias de expertos y mesas de trabajo, marca un hito en la agenda sheinbaumista, donde la eficiencia electoral se entrelaza con la austeridad y la equidad. Para Chihuahua, representa no solo una oportunidad de influencia, sino un recordatorio de su peso en la balanza nacional: un estado que, con su historia de federalismo combativo, exige ser oído en la forja del mañana democrático.



