Nueva York, EE.UU.– El empresario Elon Musk se consolidó este viernes como el primer billonario del planeta luego de que las acciones de su firma aeroespacial, SpaceX, iniciaran formalmente su cotización en el mercado de valores. El hito financiero materializó la apertura de los títulos de la compañía en 150 dólares por unidad, cifra que representó un incremento del 11 por ciento respecto al precio fijado para su salida a bolsa, establecido originalmente en 135 dólares. Con este movimiento, el patrimonio neto del magnate de 54 años se ubicó en un estimado de 1.1 billones de dólares.
La masiva acumulación de riqueza de Musk, quien ostenta el título de la persona más rica del mundo desde enero de 2021 cuando superó al fundador de Amazon, Jeff Bezos, está respaldada primordialmente por la revalorización de su participación cercana al 50 por ciento en SpaceX. Dicho activo financiero alcanzó un valor superior a los 900 millardos de dólares a raíz de la oferta pública inicial (OPI), en la cual la corporación colocó más de 555 millones de acciones, elevando su valor de mercado a 1.77 billones de dólares frente a los 400 millardos en que se tasaba en el sector privado el verano pasado. Su portafolio incluye también participaciones en el fabricante de vehículos eléctricos Tesla, la firma de implantes cerebrales Neuralink y la constructora The Boring Company.
El vertiginoso ascenso del empresario nacido en Sudáfrica, cuya fortuna se quintuplicó en los últimos cinco años y medio tras la adquisición de la plataforma X (antes Twitter) y la posterior consolidación de un conglomerado tecnológico, ha reavivado las discusiones globales en torno a la disparidad económica. Especialistas de la Universidad de Chicago señalaron que el patrimonio de Musk equivale actualmente a más del 3 por ciento del producto interno bruto de Estados Unidos, superando el récord histórico que el magnate petrolero John D. Rockefeller poseía en 1937 con el 1.5 por ciento. Asimismo, su fortuna supera por cinco millones de veces el patrimonio neto de un hogar promedio en la nación norteamericana, tasado en poco menos de 200 mil dólares en métricas recientes de la Reserva Federal.
En el ámbito político, críticos y legisladores estadounidenses como el senador Bernie Sanders catalogaron la condición de billonario de Musk como una farsa moral que ilustra la consolidación de una oligarquía moderna, advirtiendo sobre los alcances del poder financiero e influencia del magnate, quien aportó más de 250 millones de dólares a la campaña presidencial de Donald Trump y opera como su asesor de gobierno. Por el contrario, inversores y aliados cercanos del tecnólogo justificaron la concentración de recursos bajo el argumento de que Musk visualiza el dinero como un mecanismo operativo para fondear sus objetivos científicos de gran escala, tales como el desarrollo de inteligencia artificial y la colonización del planeta Marte.



