El plan de Ariadna Montiel
Son las 19:30 del jueves 19 de febrero, hasta este momento el grupo político encabezado por la secretaria del Bienestar Ariadna Montiel Reyes, ha marcado la ruta para el 2027 a su equipo en Chihuahua, buscarán la candidatura a la alcaldía de Morena en Ciudad Juárez y operarán para que afines al equipo sean postulados a las cuatro diputaciones federales, y tratarán de capturar también el mayor número de diputaciones locales para los coequiperos, saben que no se puede todo, pero lo intentarán, van por el bastión más importante de Morena en la entidad y tienen una meta de locura, aportar 500 mil votos. El plan es viable, sólo la meta de sufragios se antoja inalcanzable. Esto conlleva olvidarse de buscar la gubernatura para el grupo, más concretamente para Mayra Chávez Jiménez, delgada del Bienestar en Chihuahua y carta fuerte de la secretaria de Estado.
Mayra no da el estirón
Todas las encuestas a la gubernatura, las manipuladas, las comparadas y las más o menos confiables, dicen que la pelea está entre los juarenses Chávez treviño y Pérez cuéllar, en la lógica de que se decidirá por encuesta a población abierta. Todo parece indicar que en la prospectiva de Montiel Reyes está el cálculo de una fractura estatal y mejor “pájaro en mano que cientos volando”. El plan es atrincherarse en la frontera y dejar que se de el choque de trenes entre la senadora Andrea Chávez Treviño y el alcalde de ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, prevén un escenario de división a nivel estatal. La directrices de Montiel responde a que Mayra no sale del dígito en las mediciones demoscópicas y si a estas alturas compra encuestas como lo a hecho Cruz Pérez cuéllar, no tendrían verosimilitud y de nada serviría.
Estrategia inteligente
El avance estratégico del equipo compacto de Ariadna Montiel en Ciudad Juárez sugiere un viraje pragmático en su hoja de ruta para 2027. Al interior del movimiento, se interpreta que la estructura del Bienestar ha comenzado a priorizar el control total de la frontera más importante de México, dejando en un segundo plano la disputa por la gubernatura del estado. Este repliegue táctico no debe leerse como una derrota, sino como una consolidación de poder en el bastión que aporta la mayor cantidad de votos a Morena, asegurando una base territorial inexpugnable. La meta de los 500 mil votos, equivale a desparecer al PAN, parece que apuestan a que los blanquiazules postulará Raúl García Ruiz, quien tiene el perfil para no llegar ni a los cien mil votos.
Los 500 mil votos
En la elección de 2024, Cruz Pérez Cuéllar fue el morenista más votado de toda la entidad, con sus 345 mil 422 votos obtuvo el 59.52 por ciento de las boletas a su favor, medio punto más que Andrea Chávez y Rogelio Loya del PAN obtuvo 250 mil votos; en los cálculos de Montiel está que sea Raúl García o un perfil similar, para bajarlos al rango de los 100 mil votos, lo cual se puede lograr sólo si Acción Nacional, comete un error garrafal y son capaces, ya se vio como se deshicieron de su mejor posibilidad, Sergio Nevárez, algunos observadores políticos lo llamaron “darse un balazo en el pie”.
Mayra sigue siendo clave
La designación de Mayra Chávez como delegada de los programas federales fue el primer movimiento de este ajedrez. Con el manejo de la estructura de servidores de la nación y el contacto directo con los beneficiarios, el equipo de Montiel busca capitalizar el agradecimiento social para reclamar la candidatura a la presidencia municipal. La lógica es clara: es preferible gobernar Juárez con autonomía y recursos propios que embarcarse en una incierta y costosa campaña estatal que podría diluir su capital político frente a otros grupos internos. Además, de Villa Ahumada para el sur, las fortalezas del PAN son claras y los resultados son inciertos, porque Bonilla Medoza, es el mejor candidato posible y ya cuenta con el apoyo de los grupos económicos de la capital, que desde siempre han sabido ponerse de acuerdo, de la misma manera que los grupos económicos de la frontera, dominan muy bien el desacuerdo.
Los diputados importan
Bajo esta premisa, la mira del grupo «montielista» se extiende también a las diputaciones federales con cabecera en Juárez. El objetivo es renovar los cuadros en el Congreso de la Unión con perfiles de lealtad probada a la Secretaría del Bienestar, desplazando a las figuras que actualmente responden a otras corrientes o liderazgos locales. Al asegurar los distritos federales, el grupo garantiza interlocución directa con la Ciudad de México y una plataforma de gestión de recursos que alimente el proyecto municipal. Actualmente son diputados Lilia Aguilar Gil, Daniel Murguía Lardizábal, Maite Vargas, y Alejandro Pérez Cuéllar, en una revisión rápida se ven en la reelección tanto Lilia como Alejandro, pero seguramente se buscará un lugar entre los otros dos, para perfiles como el de Cuauhtémoc Estrada. Aquí debemos recordar que la reelección seguirá siendo vigente hasta el 2030, como está en la legislación a menos que con la Reforma electoral que la presidente Claudia Sheinbaum, prometió para el mes de febrero, traiga una sorpresa en sentido contrario.
Juárez es el epicentro
Este enfoque territorial busca blindar a Juárez contra la influencia de otros aspirantes a la gubernatura, como Andrea Chávez o el propio Cruz Pérez Cuéllar. Al concentrar sus esfuerzos en la alcaldía, el equipo de Montiel establece un «estado dentro del estado», donde la administración municipal y las diputaciones federales funcionen como un bloque monolítico. Esta concentración de poder en la frontera les permitiría negociar desde una posición de fuerza absoluta cualquier decisión cupular en el futuro.
“Olvidar” la gubernatura
La narrativa de «olvidar» la gubernatura responde también a una evaluación de riesgos. El estado de Chihuahua ha mostrado históricamente una resistencia marcada hacia los perfiles identificados con Ciudad Juárez. Cuando Pancho Barrio ganó en 1992 fue por el voto de Carlos Salinas, ademas de sus 42 años 15 los había vivido en Juárez y 27 en la capital estatal; cuando Javier Corral ganó, llevaba 22 años radicado en la ciudad de Chihuahua y a Juárez sólo acudía de visita familiar. Lo anterior es valido no obstante que Juárez ha sido el laboratorio más fértil para el proyecto de la Cuarta Transformación. Para el equipo de Ariadna Montiel, asegurar la joya de la corona fronteriza es una apuesta más segura y redituable que intentar una conquista estatal que hoy parece fragmentada.
Es el combo
En este escenario, las diputaciones federales se convierten en las piezas de apoyo necesarias para sostener una eventual administración municipal de Mayra Chávez. Estos representantes en la Cámara de Diputados serían los encargados de blindar el presupuesto para Juárez y de servir como escudo político ante los embates de la oposición estatal. La estrategia es integral: se busca el control del ejecutivo local y del legislativo federal que emana de la misma demarcación geográfica.
Visión realista
Para la militancia, este movimiento representa una redefinición de prioridades. Al enfocarse en Juárez, el grupo de Montiel envía el mensaje de que la transformación debe consolidarse desde lo local antes de expandirse. Sin embargo, en el fondo, se trata de una lucha por la supervivencia y el crecimiento de un grupo político que entiende que en Juárez reside el verdadero motor de Morena en el norte, independientemente de quién ocupe el Palacio de Gobierno en la capital.
Viene la renegociación
Finalmente, la consolidación de este plan pondrá a prueba la unidad del partido en la frontera. La ofensiva por la alcaldía y las diputaciones federales obligará a una renegociación con los grupos que actualmente detentan el poder en Juárez. Si el equipo de Ariadna Montiel logra imponer sus nombres en las boletas de 2027 bajo esta lógica de enfoque local, habrá demostrado que la política social es, en última instancia, la herramienta electoral más potente para capturar los centros neurálgicos del poder político.
Colofón
La estrategia también responde a que aún con siete puntos de desventaja en la intención del voto a favor de Morena nivel estatal, no hay la garantía de éxito que indudablemente se tiene en Ciudad Juárez. Para ser muy gráficos en el ejemplo; un priista inteligente preferiría ser primero en la lista de regidores, que candidato a la presidencia municipal. ¡Ah! por último, si el choque de trenes se ve inminente, hay que voltear a ver a un posible caballo negro, porque aún perdiendo la gubernatura se mantendría la unidad, que tanto pregona y quiere Claudia Sheinbaum.
Otro colofón
La senadora Andrea Chávez, anunció hace un par de semanas que en abril pediría permiso al Senado, para dedicarse de lleno a la búsqueda de la gubernatura y hoy manifestó que aún no ha decidido cuando va retirarse de su escaño senatorial para venirse a Chihuahua a hacer política, este cambio de actitud, hace suponer que el arrojo y seguridad de hace 15 días han desaparecido…¡Algo supo!
