Ciudad Juárez, Chihuahua.– Cuando la música de Piotr Ilich Tchaikovsky resuena en el Centro Cultural Paso del Norte, la frontera se transforma. Del 4 al 7 de diciembre, el Ballet Clásico de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ) presentó por sexto año consecutivo El Cascanueces, consolidando una tradición que anuncia la llegada de la Navidad con piruetas, copos de nieve y sueños hechos realidad.
Más de 160 artistas –bailarines, músicos de la orquesta y staff técnico– llenaron el escenario en cuatro funciones que agotaron localidades. Desde una hora antes de las 19:00, familias enteras formaban largas filas con la ilusión pintada en el rostro. Para muchos niños era su primer ballet; para los adultos, el reencuentro anual con la magia decembrina.
Este 2025 la producción estrenó telones pintados exclusivamente para la ocasión, efectos de nieve real y la participación de bailarines invitados de la Ciudad de México. “Queremos que cada año sea distinto y supere al anterior”, explicó la Mtra. Marisol Galán Jurado, directora de la compañía desde 2019. “Es un precedente cultural para Juárez: demostrar que aquí hay talento de primer nivel”.
En escena destacaron tres jóvenes que encarnan el espíritu universitario del proyecto. José Alfredo Castro Vázquez, estudiante de Ingeniería Física, interpretó hasta ocho roles en una sola función –del Rey Ratón al doctor Stahlbaum y los rusos del segundo acto–. “La física y la danza son disciplinas regidas por leyes estrictas; ambas exigen constancia”, reflexiona el bailarín que sueña con crear tecnología para prevenir lesiones en artistas.
Renee Fernanda Aviña Rodríguez, egresada de Diseño Gráfico y maestra en el CUDA-UACJ, volvió a ser Clara. “Regreso a mi niñez cada vez que bailo este papel: las luces del árbol, los regalos, los abrazos… todo lo traigo al escenario”, confiesa quien empezó a los siete años precisamente en la UACJ.
Aldo Imanol Guerrero Ruvalcaba, formado en el Centro Municipal de las Artes, interpretó por tercera ocasión al Príncipe Cascanueces. “Es un personaje al que le tengo mucho cariño; esta temporada es mágica”, expresó emocionado.
Con ensayos desde agosto, jornadas de tres horas diarias y la mezcla única de estudiantes de ingeniería, diseño y danza, El Cascanueces de la UACJ demuestra que la excelencia artística no entiende de fronteras. Cuando cae el telón y la nieve artificial aún flota en el aire, queda una certeza: en Ciudad Juárez, la Navidad nace cada año desde el corazón de su universidad.