Ciudad Juárez, Chihuahua.– La noche del viernes y primeras horas del sábado, un fuerte operativo de los tres niveles de gobierno paralizó el Valle de Juárez tras reportes de intensas detonaciones de arma de fuego sobre la carretera Juárez-Porvenir, a la altura del poblado Jesús Carranza.
Elementos de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal fueron los primeros en llegar y confirmaron un escenario de extrema violencia: un hombre sin vida presentaba múltiples impactos de bala junto a la cinta asfáltica. Apenas unos metros adelante, los agentes localizaron un segundo cuerpo con evidentes huellas de tortura y ejecución.
En el lugar quedaron abandonados un tractor agrícola color verde y una camioneta Jeep blanca, ambos acribillados a balazos y con amplios rastros de sangre en su interior y exterior, lo que sugiere que las víctimas pudieron haber sido perseguidas o atacadas mientras intentaban huir.
La zona fue inmediatamente acordonada por policías municipales, mientras agentes de la Agencia Estatal de Investigación y peritos de la Fiscalía General del Estado iniciaron el levantamiento de casquillos, procesamiento de los vehículos y recolección de indicios. Hasta el cierre de esta edición, las autoridades continuaban la búsqueda de más evidencia relacionada con la segunda víctima y no han revelado la identidad de los fallecidos.
El doble homicidio ocurre en una región que, aunque había registrado una relativa calma en los últimos meses, sigue siendo paso estratégico para el trasiego de droga y personas hacia Estados Unidos. Fuentes extraoficiales no descartan que el ataque esté vinculado a disputas entre células del crimen organizado que operan en el valle.
La Fiscalía General del Estado abrió carpeta de investigación por el delito de homicidio doloso. Las autoridades prometieron informar avances conforme se tengan resultados balísticos y necropsias de ley. Por ahora, el miedo vuelve a recorrer las comunidades del Valle de Juárez.



