CIUDAD DE MÉXICO. — Grupos ambientalistas acusaron este martes al gobierno mexicano y a Pemex de mentir sobre el origen de un extenso derrame de petróleo en el Golfo de México, que ha afectado más de 600 kilómetros de costa y siete reservas naturales en Veracruz. Las autoridades rechazaron de inmediato las acusaciones y atribuyeron el incidente principalmente a filtraciones naturales.
El derrame, detectado desde febrero según imágenes satelitales, ha provocado la muerte de tortugas y otras especies marinas, y ha dejado sin trabajo a pescadores de la región que dependen del mar desde hace décadas.
Las 17 organizaciones, entre ellas Greenpeace México, la Alianza Mexicana Contra el Fracking y el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA), sostuvieron que las imágenes de satélite revelan que el origen del derrame fue un oleoducto de Pemex y no un barco ni filtraciones naturales, como afirmó el gobierno.
“Las imágenes satelitales muestran claramente una mancha de petróleo que apareció a inicios de febrero y que proviene de infraestructura de Pemex”, señaló Margarita Campuzano, vocera de CEMDA. “Esta falta de información está generando un daño económico y medioambiental enorme”.
Las fotografías difundidas por los activistas coinciden con imágenes obtenidas por The Associated Press a través del programa Copernicus de la agencia climática europea. En ellas se observa una embarcación, identificada como la Árbol Grande —especializada en reparación de oleoductos—, flotando sobre un mar contaminado con lo que parece ser petróleo que fluye en forma de corriente desde una plataforma.
Los grupos ambientalistas afirmaron que la presencia de esta nave indica que el gobierno tenía conocimiento del derrame desde hace semanas y que intentó ocultarlo.
Pemex calificó de “imprecisa” la información y las imágenes presentadas. La empresa estatal aseguró que la embarcación Árbol Grande realiza de manera permanente inspecciones preventivas en plataformas y operaciones de atención a derrames en el Golfo de México.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum negó durante su conferencia matutina que exista una fuga en la infraestructura petrolera. “Hasta ahora no se ha reportado una fuga”, dijo, y señaló que es más probable que el derrame provenga de filtraciones naturales, fenómeno que según ella ha ocurrido en la zona en múltiples ocasiones y está documentado científicamente.
Sheinbaum agregó que el gobierno investiga el caso con apoyo de científicos y que los equipos trabajan para limpiar el derrame y mitigar sus efectos.
Aunque funcionarios reconocieron impactos en tortugas, aves y peces, así como la afectación a ecosistemas protegidos, insistieron en que no se ha registrado un daño ambiental severo.
El incidente ocurre en un contexto de crecientes tensiones ambientales en el Golfo de México, donde grupos en Estados Unidos también han criticado la exención de la Ley de Especies en Peligro de Extinción para perforaciones petroleras, medida tomada por el gobierno de Donald Trump.