Ciudad de México.- La información proporcionada detalla la creación del Grupo de Implementación de Seguridad México–Estados Unidos, establecido el viernes en McAllen, Texas, como un mecanismo bilateral para fortalecer la cooperación en seguridad fronteriza. El establecimiento del Grupo de Implementación de Seguridad México–Estados Unidos se enmarca en un esfuerzo continuo por abordar los desafíos compartidos en materia de seguridad, particularmente el tráfico ilícito de armas desde Estados Unidos hacia México, que es un factor crítico en la escalada de violencia asociada con el crimen organizado en México.
Este grupo reemplaza o complementa iniciativas previas, como la Iniciativa Mérida (2008-2021), pero con un enfoque renovado basado en principios de soberanía, responsabilidad compartida y confianza mutua, según lo subrayado por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).
La reunión en McAllen, Texas, refleja un momento clave en las relaciones bilaterales, especialmente tras la llegada de la administración de Donald Trump, que ha priorizado medidas para frenar el tráfico de armas y fortalecer la seguridad fronteriza. Este mecanismo busca institucionalizar la cooperación, asegurando un seguimiento continuo y estructurado a las estrategias acordadas.
Operación “Sin dejar rastro”
Esta operación, impulsada desde el inicio de la segunda administración de Trump, se centra en desmantelar redes de tráfico de armas hacia México. hasta ahora los resultados destacados son más de 125 investigaciones abiertas por tráfico de armas, incautación de armamento, iIdentificación de presuntos miembros de redes criminales en territorio estadounidense, la operación se apoya en inteligencia y coordinación entre agencias de ambos países, lo que sugiere un enfoque basado en datos y análisis forense para rastrear el origen y destino de las armas.
Misión Cortafuegos
Esta nueva iniciativa busca interrumpir el flujo ilícito de armas en la frontera México-Estados Unidos, un problema que México ha señalado como prioritario debido a que aproximadamente el 70% de las armas utilizadas por el crimen organizado en el país provienen de Estados Unidos, según estimaciones oficiales.
Estrategias específicas:; mayor presencia de fuerzas de seguridad en puntos clave de la frontera para interceptar cargamentos de armas; expansión de la herramienta eTrace: Esta plataforma, desarrollada por la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF, por sus siglas en inglés), permite rastrear el historial de armas de fuego utilizadas en delitos. Su ampliación busca mejorar la capacidad de ambos países para identificar redes de tráfico.
La implementación de esta tecnología en las 32 entidades federativas de México permitirá un análisis más preciso de las armas utilizadas en crímenes, vinculándolas con investigaciones transnacionales.
Mayor colaboración entre agencias como la ATF, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y las autoridades mexicanas para compartir inteligencia en tiempo real.
La participación de altos funcionarios de ambos países refleja la importancia estratégica del mecanismo; la delegación mexicana incluyó a figuras clave como: Héctor Elizalde, subsecretario de Inteligencia e Investigación, encargado de coordinar esfuerzos de inteligencia. Roberto Velasco Álvarez, jefe de la Unidad para América del Norte, quien lidera la diplomacia con Estados Unidos. Marcela Figueroa, secretaria ejecutiva del Sistema Nacional de Seguridad Pública, enfocada en la coordinación de políticas de seguridad. Omar Reyes Colmenares, titular de la Unidad de Inteligencia Financiera, crucial para el combate a las finanzas ilícitas.
Representantes de la Sedena, Semar y la FGR, lo que indica un enfoque integral que combina inteligencia militar, naval y judicial.
Por Estados Unidos la delegación incluyó a Katherine Dueholm, subsecretaria adjunta de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental, representando al Departamento de Estado. Simon Bland, del Departamento de Seguridad Nacional, clave en temas de seguridad fronteriza. Joseph Humire, subsecretario adjunto de Defensa, aportando la perspectiva del Pentágono. Eric McGuire, del Consejo de Seguridad Nacional, y Warren Ryan, del Departamento del Tesoro, enfocados en inteligencia financiera.
La diversidad de los participantes refleja un enfoque multidimensional que abarca seguridad, inteligencia, finanzas y diplomacia.



