Ciudad de México.- El 10 de septiembre de 2025, una pipa con 49,500 litros de gas LP, que viajaba de Tuxpan, Veracruz, hacia una gasera en Tláhuac, volcó en la calzada Ignacio Zaragoza, bajo el Puente de la Concordia, tras impactar un muro de contención en una curva al incorporarse a la autopista México-Puebla. El choque fracturó el tanque, liberando gas en un radio de 180 metros, lo que provocó una explosión y llamas de hasta 30 metros, afectando vehículos cercanos.
El saldo inicial fue de 3 fallecidos y 70 heridos. Para el 28 de septiembre, la Secretaría de Salud de la CDMX reporta 31 víctimas mortales, 13 personas hospitalizadas y 40 dadas de alta. La víctima más reciente, Óscar Uriel García Rivera, urólogo de 31 años del ISSSTE, falleció el 27 de septiembre.
Su deceso fue lamentado por la Sociedad Mexicana de Urología y el ISSSTE. Días antes, el 17 de septiembre, se confirmó la muerte del chofer de la pipa, Fernando Soto Munguía.
La Fiscalía General de Justicia de la CDMX, liderada por Bertha Alcalde Luján, investiga por lesiones dolosas, homicidio doloso y daños a la propiedad dolosa. Los peritajes preliminares indican que la pipa chocó un muro, cambió de dirección y colisionó nuevamente, fracturando el tanque. Se esperan resultados de pruebas balísticas, químicas y forenses para determinar causas como fallas mecánicas o negligencia. La empresa Transportadora Silza, S.A. de C.V., propietaria de la pipa, colabora con las autoridades y cuenta con cuatro pólizas de seguro activas para cubrir daños y compensaciones. Al menos 28 vehículos resultaron siniestrados.
La Jefa de Gobierno, Clara Brugada, impulsa regulaciones para el transporte de materiales peligrosos en zonas urbanas. La investigación busca garantizar justicia y reparación integral, con apoyo psicológico y económico a las víctimas. La tragedia, una de las peores en CDMX en años, destaca la necesidad de mejorar la seguridad vial en el transporte de sustancias inflamables.



