Reynosa, Tamaulipas.- Una refinería clandestina asegurada por la Fiscalía General de la República en Reynosa operaba a solo 1.5 kilómetros de un cuartel de la Guardia Nacional, con instalaciones de gran escala que resultaban visibles desde la sede castrense y vías de tránsito aledañas.
El complejo, utilizado por grupos del crimen organizado, contaba con al menos siete tanques de almacenamiento verticales de gran volumen y 11 tanques móviles. La infraestructura se localiza al sur del cuartel situado sobre el Libramiento Sur Dos, a escasos siete kilómetros de la carretera que conecta con Monterrey, en un sector cuya conectividad se realiza a través de la Brecha El Becerro, un trayecto de terracería identificado por las autoridades como ruta para el tráfico de insumos y personas.
Durante la intervención federal en el predio, los agentes de la FGR incautaron aproximadamente 3.7 millones de litros de hidrocarburo de procedencia ilícita, además de asegurar inmuebles contiguos vinculados a la misma red de almacenamiento. Tras el operativo, el perMetro quedó bajo resguardo de elementos del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional, quienes restringieron el acceso en los caminos vecinales.
El hallazgo generó reacciones en el ámbito político nacional. El vocero de la bancada del Partido Acción Nacional en la Cámara de Diputados, Federico Döring, cuestionó el funcionamiento de una planta de tales dimensiones operando en las proximidades de las fuerzas de seguridad. El legislador señaló que el montaje de esa infraestructura requiere meses de trabajo y apuntó a posibles omisiones por parte de las autoridades locales y mandos de seguridad al no detectar una actividad visible desde carreteras principales y plataformas de mapas satelitales.
El caso mantiene las investigaciones abiertas por parte del Ministerio Público Federal para deslindar responsabilidades sobre la propiedad de los terrenos, el origen del combustible asegurado y la presunta red de protección que permitió la operación del complejo en la zona fronteriza.



