Minneapolis, EEUU.- El tiroteo en la Escuela Católica Anunciación de Minneapolis, perpetrado por Robin Westman el 27 de agosto, es un evento trágico que ha generado conmoción y múltiples interrogantes. El ataque ocurrió durante una misa matutina en la iglesia de la Escuela Católica Anunciación en Minneapolis, Minnesota, dos niños fueron asesinados y 17 personas resultaron heridas.
El autor, Robin Westman, de 23 años, murió por una herida autoinfligida tras el tiroteo. Westman portaba un rifle, una escopeta y una pistola, todas adquiridas legalmente de forma reciente, según el jefe de policía de Minneapolis, Brian O’Hara.
Perfil de Robin Westman
Westman, nacida como Robert Paul Westman, cambió legalmente su nombre a Robin M. Westman en 2020, tras una solicitud presentada por su madre en 2019. El cambio reflejaba su identificación como mujer.
Se graduó de la Escuela Católica Anunciación en 2017 y trabajó en la institución entre 2016 y 2021, según publicaciones de redes sociales de su madre, no tenía antecedentes penales, solo multas de tráfico en 2021.
Vivía a unos 20 minutos a pie de la escuela, en la casa de su padre, en un vecindario descrito como tranquilo. Westman dejó un “manifiesto” en una serie de videos subidos a YouTube el mismo día del ataque, bajo el seudónimo “Robin W”. Estos videos, ya retirados, están siendo analizados por las autoridades.
Los videos muestran un cuaderno con escritos perturbadores que incluyen: mensajes de autodesprecio, depresión y deseos suicidas; una obsesión con atacantes de tiroteos masivos, especialmente Adam Lanza (autor del tiroteo en Sandy Hook en 2012), por quien Westman expresó una “profunda fascinación”.
Mensajes contradictorios, como negaciones de motivos racistas o supremacistas, afirmando que el ataque era para “complacerse a sí misma” y por estar “enferma”; frases como “Lo siento mucho” y “amo a mi familia”, junto con reflexiones sobre su depresión y percepción de injusticias sufridas.
Los escritos combinan inglés, alfabeto cirílico y palabras en ruso, lo que sugiere un estado mental complejo o influencias diversas; un diagrama en el cuaderno parecía coincidir con la estructura interna de la iglesia de la Anunciación, indicando un ataque planificado, mostraban un blanco de tiro con una imagen de Jesús, una colección de armas, cargadores y municiones.
Incluían mensajes antisemitas, contra personas negras y antirreligiosos, según John Miller, analista de CNN; mencionaban a Brandon Herrera, un youtuber proarmas, aunque él condenó el ataque y negó cualquier relación directa.
Investigación y respuesta oficial
El director del FBI, Kash Patel, clasificó el tiroteo como un posible “acto de terrorismo interno y crimen de odio contra católicos”. Sin embargo, el jefe de policía O’Hara señaló que aún no hay evidencia suficiente para considerarlo un crimen de odio, y la investigación sobre el motivo continúa.
No se han identificado otros sospechosos directamente involucrados en el ataque; las autoridades están revisando los videos de YouTube para autenticarlos y determinar las motivaciones de Westman.
El día del ataque
El tiroteo ocurrió durante una misa matutina, cuando los estudiantes de la escuela estaban en la iglesia, lo que sugiere que Westman conocía los horarios y el lugar, posiblemente debido a su experiencia previa como estudiante y empleada.
La planificación del ataque, evidenciada por el diagrama de la iglesia y la adquisición reciente de armas, indica una preparación prolongada.
Reacciones de la comunidad
Se organizó una vigilia en el parque Lynnhurst para orar y lamentar las pérdidas. Los vecinos de la casa del padre de Westman, donde vivía, describieron a la familia como “amable” y “valiosa para el vecindario”. Algunos expresaron shock, ya que no habían notado comportamientos inusuales en Westman; un estudiante de quinto grado relató que un amigo lo protegió durante el tiroteo, destacando actos de valentía en medio de la tragedia.
Las motivaciones
Los escritos y videos de Westman muestran una mezcla de depresión, obsesión con tiroteos masivos y mensajes contradictorios sobre racismo y odio. Esto sugiere un perfil psicológico complejo, posiblemente influenciado por problemas de salud mental no tratados.
La mención de “injusticias” y la fascinación con atacantes como Adam Lanza podrían apuntar a una identificación con narrativas de alienación o venganza, comunes en algunos casos de tiroteos masivos.La elección de la Escuela Católica Anunciación como objetivo puede estar relacionada con su historia personal en la institución, aunque no está claro si había un motivo específico ligado a la escuela o a la religión católica.
La discrepancia entre el FBI (que lo clasifica como posible crimen de odio) y la policía de Minneapolis (que no encuentra evidencia clara) refleja la dificultad de determinar las motivaciones en casos con mensajes contradictorios.
Los mensajes antirreligiosos y el uso de una imagen de Jesús como blanco de tiro sugieren un componente ideológico, pero Westman negó explícitamente motivos racistas o supremacistas.
Este caso resalta la importancia de identificar señales de alerta en personas con problemas de salud mental, especialmente cuando muestran fascinación por la violencia o figuras asociadas a tiroteos masivos.
La falta de antecedentes penales y la adquisición legal de armas plantean preguntas sobre las regulaciones de control de armas y la detección de comportamientos de riesgo.
El tiroteo en la Escuela Católica Anunciación es un recordatorio trágico de los desafíos que enfrentan las comunidades ante la violencia armada y los problemas de salud mental. Robin Westman, una joven con una conexión previa con la escuela, dejó un manifiesto que revela una mente perturbada, marcada por la depresión, la obsesión con la violencia y una planificación meticulosa del ataque. Aunque las autoridades aún investigan el motivo, el impacto en las familias, la comunidad escolar y el vecindario es profundo. Este incidente subraya la necesidad de abordar la salud mental, el acceso a armas y la detección temprana de comportamientos de riesgo para prevenir futuras tragedias.



