Escuinapa, Sinaloa.- La Policía Municipal de Escuinapa quedó prácticamente desmantelada tras el asesinato de cinco de sus elementos en menos de 20 días, lo que provocó la renuncia o solicitud de baja de entre 23 y 24 agentes, según informó este jueves el director de Seguridad Pública y Tránsito Municipal, Rosario Guadalupe Camacho García.
El último homicidio ocurrió el miércoles 8 de abril. El agente Pablo “N” fue interceptado por un motociclista armado cuando llegaba a su domicilio en la calle 12 de Octubre, al concluir su turno. El atacante le disparó a corta distancia y huyó. Vecinos escucharon las detonaciones y encontraron al policía sin signos vitales; los paramédicos solo confirmaron su muerte.
Este caso se sumó al múltiple asesinato del 31 de marzo en la comunidad de Tecualilla, sobre la carretera Mazatlán-Tepic. Un grupo armado emboscó a dos patrullas que realizaban recorridos de vigilancia alrededor de las 10:30 horas. Cuatro elementos perdieron la vida en el ataque: el subdirector operativo Esteban Gutiérrez Mazariegos, Juan Antonio Rosas González, Sergio Pérez Rivera y Ulises García Notales. Un quinto policía resultó herido de gravedad y fue trasladado a un hospital.
Con estos hechos, la corporación, que contaba con 56 elementos antes de los ataques, se redujo drásticamente. Camacho García detalló que entre 15 y 21 policías con 18 o 20 años de servicio tramitaron su jubilación anticipada por temor, mientras que siete elementos de reciente ingreso solicitaron su baja definitiva. “Tienen miedo por lo que estamos pasando; fueron cinco en días recientes”, reconoció el director.
Además, el miércoles pasado los agentes realizaron un paro de labores por el adeudo de salarios e incentivos, sumado a la falta de garantías de seguridad. Aunque reanudaron actividades el jueves, el funcionario advirtió que podrían repetirse las protestas si no hay respuesta. “Nos quedamos aproximadamente con 22 elementos”, admitió, y anunció que pedirá apoyo urgente a corporaciones estatales para reorganizar los turnos.
El alcalde Víctor Díaz Simental aseguró que el municipio cuenta con seguridad y que ya arribaron refuerzos de elementos estatales y federales tras los dos atentados directos contra la corporación. Sin embargo, las bajas han dejado a la policía municipal en una situación crítica en medio de la disputa territorial entre facciones del Cártel de Sinaloa que vive la región sur desde hace 19 meses.
Hasta el momento no se han reportado detenciones por estos homicidios. Las investigaciones continúan a cargo de la Fiscalía General del Estado.