Chihuahua, Chih.- El exfuncionario César Jáuregui Moreno descartó de manera tajante la existencia de fisuras o un distanciamiento con la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, y aseguró que su lealtad hacia el proyecto político que encabeza la mandataria estatal se mantiene intacta de cara al proceso electoral de 2027.
En entrevista exclusiva para el portal Tiempo.com.mx, el político panista salió al paso de las versiones que circulan en círculos políticos sobre una presunta ruptura con la titular del Ejecutivo, con quien ha colaborado estrechamente durante la última década y media. Jáuregui Moreno enfatizó que sus alianzas son permanentes y rechazó cualquier posibilidad de abandonar las filas de su partido o de actuar de manera indisciplinada frente a las decisiones de la administración estatal.
El exsecretario puntualizó que la viabilidad de sus propias aspiraciones políticas es un tema secundario frente a la necesidad de mantener un frente común. Explicó que el trabajo en equipo realizado durante los últimos 15 años no está condicionado a si la mandataria respalda o no una eventual candidatura suya, calificando ese factor como irrelevante para mantener su apoyo institucional y político hacia las decisiones que tome la gobernadora.
Respaldo ante el escenario federal
Jáuregui Moreno subrayó que las condiciones políticas actuales exigen un cierre de filas absoluto en torno a la gestión de Campos Galván, particularmente ante el incremento de las tensiones institucionales y la presión política ejercida desde la federación. El panista señaló que, hoy más que nunca, el respaldo a la gobernadora no es un asunto negociable debido a la complejidad de la coyuntura que enfrenta el gobierno de Chihuahua ante el orden federal.
En el ámbito interno del Partido Acción Nacional (PAN), rechazó de forma categórica que su reciente activismo o su regreso a la escena pública representen una rebelión contra la dirigencia o las estructuras formales del partido. Sostuvo que su único proyecto político se encuentra dentro de las filas del blanquiazul, advirtiendo que el principal riesgo estratégico para el panismo de cara a la sucesión de 2027 sería una fractura interna, por lo que urgió a la militancia y a los liderazgos a construir una ruta de unidad indispensable para el próximo proceso electoral.
Respecto a los señalamientos y críticas que se han difundido en plataformas digitales, donde se le cataloga como un actor indisciplinado, Jáuregui Moreno minimizó los cuestionamientos y los atribuyó a la naturaleza de la competencia política. Argumentó que los ataques colaterales suelen intensificarse contra aquellos perfiles que el propio sistema político identifica con posibilidades reales de competencia. Finalmente, definió su retorno como un esfuerzo orientado a evaluar las condiciones idóneas para construir la candidatura más competitiva y con mayor capacidad de generar alianzas ciudadanas en el estado.



