Texto: José A. Hernández/Rodrigo Borja (con información de Chisthopher Lamb)
En julio de 2022, Valeria Valverde, una joven costarricense que estudiaba Fashion Business en Florencia, Italia, sufrió un accidente grave al caer de su bicicleta. El trauma craneal severo que padeció la llevó a un estado crítico, con los médicos evaluando la posibilidad de muerte neurológica en un plazo de 36 horas. La situación parecía desesperada, pero Liliana Valverde, su madre, decidió actuar movida por una intuición que ella misma describe como irracional. Viajó más de tres horas en tren desde Florencia hasta Asís para orar frente a la tumba de Carlo Acutis, un joven italiano beatificado en 2020, conocido por su devoción y su trabajo evangelizador a través de internet.
Liliana pasó cuatro horas en oración silenciosa en la iglesia de Santa Maria Maggiore, en Asís, donde reposan los restos de Acutis. Según su testimonio, no tenía una conexión previa fuerte con la fe católica practicante, pero sintió una llamada interior que la llevó a este acto de devoción. Días después, los médicos informaron que la inflamación cerebral de Valeria había desaparecido por completo, un hecho que desafió las expectativas médicas. Valeria no solo sobrevivió, sino que se recuperó sin necesidad de rehabilitación física o cognitiva, lo que su madre atribuye tanto a la ciencia médica como a un milagro mediado por Carlo Acutis.
Este evento fue investigado por el Vaticano como uno de los dos milagros necesarios para la canonización de Acutis. El proceso incluyó un riguroso análisis médico y teológico, que concluyó que la recuperación de Valeria no tenía una explicación científica clara, lo que llevó a atribuirla a la intercesión de Acutis. El primer milagro reconocido ocurrió en Brasil, donde un niño con una malformación congénita que le impedía comer normalmente se curó tras la oración a Acutis. Ambos casos fueron determinantes para que el papa León XIV declarara a Carlo Acutis santo el 7 de septiembre de 2025, en una ceremonia en la Plaza de San Pedro.
¿Quién fue Carlo Acutis?
Carlo Acutis, nacido el 3 de mayo de 1991 en Londres y criado en Milán, Italia, fue un adolescente católico cuya vida estuvo marcada por una profunda espiritualidad y un talento innato para la informática. Apasionado por los videojuegos, los animales y la fe, Acutis utilizó sus habilidades tecnológicas para crear un sitio web que documentaba milagros eucarísticos de todo el mundo, con el objetivo de difundir la devoción católica en la era digital. Este proyecto, que comenzó a los 11 años, le valió el apodo de “el influencer de Dios”.
Acutis murió de leucemia en 2006, a los 15 años, pero su legado creció rápidamente tras su fallecimiento. Su vida sencilla, combinada con su compromiso religioso, lo convirtió en una figura relatable para los jóvenes. A menudo se le representa con ropa casual (jeans, camiseta y tenis), lo que lo distingue de las imágenes tradicionales de santos. Su beatificación en 2020, apenas 14 años después de su muerte, y su canonización en 2025, son excepcionalmente rápidas en comparación con los procesos históricos de la Iglesia, que suelen tomar siglos.
El impacto de la canonización
La canonización de Carlo Acutis, junto con la de Pier Giorgio Frassati, marcó un hito en el pontificado del papa León XIV, siendo la primera de su mandato. La ceremonia, celebrada ante una multitud de jóvenes en la Plaza de San Pedro, destacó la relevancia de Acutis como un modelo de santidad accesible para las nuevas generaciones. Su imagen como un joven moderno, inmerso en la tecnología pero profundamente espiritual, resuena en un mundo donde la Iglesia busca acercarse a los millennials y la Generación Z.
El caso de Valeria Valverde añadió un componente emotivo a la canonización. Durante la misa, Valeria participó leyendo una de las lecturas, un momento que su madre describió como lleno de paz y gratitud. Liliana Valverde también destacó el impacto personal de este proceso: no solo la recuperación de su hija, sino también la restauración de su propia fe. Su encuentro con Antonia Salzano, la madre de Carlo, en Asís, fue un momento clave para ella, descrito como un “cierre de círculo” que unió a dos madres a través de la fe.
La canonización y controversias
El proceso de canonización de Acutis ha sido notable por su rapidez, algo poco común en la Iglesia Católica. Normalmente, la verificación de milagros y el examen de la vida de un candidato requieren décadas o siglos, pero en el caso de Acutis, el proceso se completó en menos de dos décadas desde su muerte. Esto refleja, en parte, el interés de la Iglesia en promover figuras que conecten con los jóvenes y refuercen la fe en un contexto secularizado.
Sin embargo, la canonización no ha estado exenta de críticas. Algunos sectores han cuestionado si la figura de Acutis está siendo utilizada para promover una teología conservadora, particularmente por su énfasis en los milagros eucarísticos, que refuerzan la doctrina católica de la transubstanciación (la creencia de que el pan y el vino se convierten en el cuerpo y la sangre de Cristo durante la misa). El sitio web de Acutis, que documenta casos de hostias que supuestamente sangran o muestran tejido vivo, ha generado debate. Para los creyentes, estos fenómenos son pruebas de la presencia divina; para los escépticos, carecen de rigor científico y pueden ser vistos como sensacionalistas.
Además, algunos críticos argumentan que la rápida canonización podría responder a una estrategia de la Iglesia para revitalizar su imagen entre los jóvenes, utilizando a Acutis como un “santo influencer” que combina fe y modernidad. A pesar de estas críticas, su popularidad es innegable: en Asís, su figura se ha convertido en un fenómeno, con imágenes suyas en recuerdos y tiendas locales, como se vio en abril de 2025.
El mensaje de Liliana Valverde
Liliana Valverde ha utilizado su experiencia para transmitir un mensaje de esperanza y fe, especialmente dirigido a los jóvenes. En sus palabras, la vida con fe es “más llevadera y gratificante”, y la historia de su hija es un testimonio de la misericordia divina. Su narrativa subraya la idea de que los milagros no siempre son eventos extraordinarios, sino que pueden manifestarse en la recuperación, la resiliencia y la renovación personal.
Valeria, por su parte, ha retomado su vida con normalidad. Tras graduarse y trabajar en Milán, está a punto de comenzar una maestría, lo que su madre considera el mayor milagro: no solo la supervivencia, sino la capacidad de su hija para seguir adelante con plenitud.
La canonización de Carlo Acutis y la historia de Valeria Valverde destacan la intersección entre fe, ciencia y modernidad. Acutis, con su vida breve pero impactante, representa una santidad accesible y contemporánea, mientras que el caso de Valeria refuerza la creencia en los milagros para muchos fieles. Sin embargo, las críticas al proceso y a la narrativa eucarística de Acutis reflejan las tensiones entre tradición y escepticismo en la Iglesia moderna. La historia de Liliana y Valeria, unida al legado de Acutis, seguirá inspirando debates y devoción en igual medida.



